En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o casa a mitad de camino, que puedas llegar. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar " El Portador de
Al caminar, la escritura gradualmente cambiará, hasta asemejarse a
una escritura alienígena, un intento por decifrar los escritos te enviará a una
agonía indescriptible por el resto de tus días mortales. Cuando llegues a un
orbe negro, brillante con una liquidez, debes decir: "Todos estamos locos,
por que tu eres el que trae la locura". Si el orbe pasa a ser una puerta,
entra, si el orbe empieza a girar, serás arrastrado a su interior.
En la siguiente cámara hecha de negro y retorcido coral, se halla una figura, siempre cambiando. En él, ella, eso, veras a todos los hombres, mujeres, niños, animales, creaturas, bestias, horrores que existen. No reconocerá tu presencia, a menos que extiendas tu mano izquierda y digas: "El hago el juramento de Koth, la torres siempre estará en pie". En ese momento, cesará sus cambios, lo suficiente para posar su mano sobre la tuya, y tu alma será arrancada de tu cuerpo, y puesta en un cráneo humanoide, que yace en una pila a su izquierda.
Tocando ese cráneo te llevará all vestíbulo de un antiguo templo, situado en las arenas de Mesopotamia.
El cráneo es objeto 61 de 538. Debe convergerse una vez más.
62. El
Portador de la Salvación.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución
de salud mental o casa a mitad del camino, que puedas llegar. Al llegar a la
recepción, pregunta, sin vacilación, por alguien que se hace llamar " El
Portador de la salvación." La secretaria le dará una sonrisa de
complicidad y hará señas para que la sigas. Serás conducido a fuera, a un viejo
pozo, que le faltan algunas piedras, y la secretaria te dará una llave antes de
retornar a su puesto.
Si miras dentro del pozo, encontraras una escalera vieja y oxidada, que desciende dentro de una aparente profundidad sin fin. Si optas por descender escucharas el viento que sopla fuerte hacia ti. Podrá sonarte como un canto celestial o infernal, no hay forma de saber que escucharás. El viento parará en cualquier momento, te congelará, incluso si te deja sosteniéndote de una mano, esto quiere decir que una indecible creatura infernal ha entrado en el pozo. Si te mantienes perfectamente quieto, y tienes mucha suerte, sentirás el viento nuevamente. Sin embargo, si escuchas su gruñido bestial, deberás optar, sabiamente, por dejarte caer, con la esperanza de que puedas llegar al fondo del pozo, antes que la creatura te alcance.
Si miras dentro del pozo, encontraras una escalera vieja y oxidada, que desciende dentro de una aparente profundidad sin fin. Si optas por descender escucharas el viento que sopla fuerte hacia ti. Podrá sonarte como un canto celestial o infernal, no hay forma de saber que escucharás. El viento parará en cualquier momento, te congelará, incluso si te deja sosteniéndote de una mano, esto quiere decir que una indecible creatura infernal ha entrado en el pozo. Si te mantienes perfectamente quieto, y tienes mucha suerte, sentirás el viento nuevamente. Sin embargo, si escuchas su gruñido bestial, deberás optar, sabiamente, por dejarte caer, con la esperanza de que puedas llegar al fondo del pozo, antes que la creatura te alcance.
Después de que la bestia ha pasado, espera un minuto, antes de
continuar tu descenso. Pronto perderás la vista de la entrada del pozo. No te
molestes en intentar iluminarte, la oscuridad absorverá toda luz. Luego de lo
que parece una eternidad, llegarás al fondo del pozo, y te encontrarás con una
vela ahí.
AL mirar al rededor, veras que estás en un cuarto pequeño, solo un
poco mas amplio que el pozo del que acabas de sobrevivir. Abrá una simple y
vieja puerta de madera, frente de donde descendiste. No te molestes en buscar
la escalera, pues ha desaparecido. Acércate a la puerta y toca tres veces,
ligeramente. Si no escuchas nada, reza por una muerte rápida, pues no hay
escape para lo que espera por ti. Sin embargo, si escuchas la voz de una mujer
decir: "Ven, cariño, he estado esperando por ti", abre la puerta y
entra lentamente.
Te encontrarás en una habitación, no más grande que un closet. Una bella y joven mujer está sentada frente a ti, en lo que parece ser un cofre antiguo. Ella sólo responderá a una pregunta: "Si son juntados, que puede salvarnos?". Ella procederá a describir, en horroroso detalle, la única forma de detenerlos una vez que se hayan unido. Algunos pierden la esperanza en este cuarto, pero tu no puedes dejar que eso suceda. Pues si lo haces, la mujer revelará su verdadera forma, y tu muerte será larga y dolorosa, más allá de cualquier comprensión. Si sobrevives, la mujer soltará un aullido sobrenatural y desaparecerá, dejándote el cofre. Una llave que te fue entregada antes, lo abrirá.
Lo que hay en ese cofre es el objeto 62 de 538. Depende de ti unirlos.
Te encontrarás en una habitación, no más grande que un closet. Una bella y joven mujer está sentada frente a ti, en lo que parece ser un cofre antiguo. Ella sólo responderá a una pregunta: "Si son juntados, que puede salvarnos?". Ella procederá a describir, en horroroso detalle, la única forma de detenerlos una vez que se hayan unido. Algunos pierden la esperanza en este cuarto, pero tu no puedes dejar que eso suceda. Pues si lo haces, la mujer revelará su verdadera forma, y tu muerte será larga y dolorosa, más allá de cualquier comprensión. Si sobrevives, la mujer soltará un aullido sobrenatural y desaparecerá, dejándote el cofre. Una llave que te fue entregada antes, lo abrirá.
Lo que hay en ese cofre es el objeto 62 de 538. Depende de ti unirlos.
63. El
Portador de la
Condenación.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o casa a mitad de camino, que puedas llegar. Al llegar a la recepción, pregunta sin vacilación por visitar a alguien que se llama a sí mismo " El Portador de la condenación." El secretario espantosamente se negará a tener conocimiento de tal cosa, pero secretamente te deslizas una llave desdentada con un "‡" grabada en ella, y te apuntará hacia un pasillo. Al final de este pasillo habrá una puerta, cuyo pomo está hecho de piedra, que es mas negra que la noche más oscura, y si la tocas, sentirás como si tu alma está siendo drenada.
Al entrar por esta puerta, estarás en un pasillo bien iluminado. Las paredes están decoradas con dibujos, dibujos del estilo de un niño, representando los sueños de un niño. No mires a estos dibujos, pues su aspecto agradable, no es más que una fachada, escondiendo su verdadera naturaleza. Si pasas una mirada en ellos, seguramente será lo último que verás, pues tus ojos serán lo primero en irse. El techo de este pasillo gotea sangre. Si miras para arriba, y créeme, es algo que no querrás hacer, verás los cadáveres destripados de cientos, no, miles de niños, clavados al techo en sus propios huesos.
Si llegas al final del pasillo, encontrarás una puerta de hierro
macizo. Al nivel del ojo, habrá una pequeña placa que se puede deslizar. Toma
la llave, que te fue dada y sostén la parte sin desdentada en tu mano, con el
" ‡" cubierto y apuntando directamente a la placa. Cierra los ojos y
da un golpe seco a la placa. Escucharás que se desliza. Resiste cualquier
tentación de mirar, pues si lo haces, será tu fin. Espera diez segundos,
cuéntalos cuidadosamente. Si la llave no cambia, corre. Corre lo más rápido que
puedas y solo detente cuando tus piernas no puedan ir más lejos. Si sientes que
la llave cambia, sin embargo, espera hasta que oigas que la placa se desliza
nuevamente a su lugar y abre los ojos. En su lugar, habrá un candado gigante.
Desbloquéalo con tu recién cambiada llave, y rápidamente entra al cuarto,
cerrando la puerta detrás de ti. El Portador de la Condenación desprecia
la luz.
Estarás en un cuarto oscuro. No hay luz en absoluto, pero
escucharás a alguien respirar con dificultad desde el rincón más lejano. No te
le acerques, y no hables. Las únicas palabras que no te llevarán a la muerte
son: "¿Quién fue el primero que las unió?. Cuando preguntes, escucharás
una voz, ni de hombre, ni de mujer, hablando en tu mente. Pronto se dará por
vencido en su discurso, y las imagenes que creará en tu mente, serán
horroríficas. No grites, pues lo verá como un signo de debilidad, y terminará
con tu existencia en una forma que solo un criminal loco podría comprender. Si
soportas su historia, te darás cuenta que puntos de luz han aparecido en la
habitación. Un silbido llenará la habitación, y aumentará en el grito mas
horrendo que hayas escuchado, mientras cada punto de luz se enciende más,
alumbrando la habitación. Cuando la luz pierda intensidad, podrás verlos restos
del Portador en la esquina. No te acerques para verlo, las serpientes muertas,
todavía pueden morder. A tus pies, encontrarás una pequeña bolsa de terciopelo.
Contiene una estrella de cristal impecable.
La estrella es el objeto 63 de 538. Si se la deja brillar, su luz volverá loco a quien la ve.
La estrella es el objeto 63 de 538. Si se la deja brillar, su luz volverá loco a quien la ve.
64.
El Portador de la
Naturaleza.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o casa a mitad de camino que puedas llegar. Al llegar a la recepción, cubre tus oídos y pide al trabajador que deseas ver a quién se hace llamar el " El Portador de
Si lo atraviesas con paso seguro, te encontrarás en un jardín, más hermoso y exuberante que cualquier jungla o bosque conocido por hombre, demonio o ángel. El jardín parece extenderse al infinito, y enfrente tuyo habrá lo que parece ser un camino. Síguelo, pero no te desvíes, el hacerlo, hará que las bestias del jardín te ataquen y desprendan lentamente las capas de tu cuerpo en lo que te parecerá una eternidad, y estarás cociente en el proceso.
Luego de lo que parece ser 5 minutos o 5 meses de caminar, llegarás a una casa pintoresca. Golpea la puerta frontal, y si escuchas una voz que dice: "Tu no estas invitado, extraño", no hay esperanza para ti, ninguna oración te salvará. Tu muerte será horrible. Si escuchas una voz que dice: "Por favor, pase", debes abrir la puerta y pasar, él te ha dado la bienvenida.
En el interior, verás a un anciano en una mecedora, leyendo frente al fuego. Sólo responderá a una pregunta: "Qué empezó todo esto?". El hombre cambiará su forma frente a ti. Las arrugas de su rostro y brazos, empezarán a desvanecerse, y sus músculos empezarán a tomar forma, como si se rejuveneciera. Se levantará y te pedirá que te acerques, no lo hagas, por mucho que estés tentado a hacerlo, no lo hagas. Cuando el te pide esto, mira directamente a sus ojos, y sin romper el contacto visual, pregunta una vez mas:"Qué empezó todo esto?".
Una vez que dices esto, nuevamente, el fuego saltará y rodeará al
hombre. Él empezará a hablar, con una voz más alta que el mar rugiente, pero
suave como una brisa. Te explicará el inicio de la vida, los objetos, y todo lo
del universo. Cuando ha terminado, el fuego se desvanecerá y el hombre habrá
desaparecido. En su lugar, habrá un mármol en el piso, este mármol es rojo como
el fuego, también azul como el mar, tan claro como el viento, pero tan oscuro
como la tierra. No trates de comprender este mármol, pues el hacerlo retorcerá
tu mente hasta la locura.
Recoge el mármol y sal por la puerta por la que entraste, y
estarás de regreso en el vestíbulo principal de la institución.
El mármol es el objeto 64 de 538. Tú controlas los elementos
ahora.
65.
El Portador de la Agonía.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución
de salud mental o casa a mitad de camino a la que puedas llegar. Al llegar a la
recepción, pregunta por quien se hace llamar " El Portador de la Agonía ". El
trabajador, abrirá sus ojos en sorpresa, como si no entendiera por qué reconoce
el nombre. Murmurará por un momento, pero luego su expresión facial cambiará a
un elaborado, surcado, pensativo ceño. Se estremecerá, girará y se negará.
Debes solicitar, nuevamente y seguir pidiendo por ver al Portador, con voz
tranquila y suave, incluso si llora o grita. Eventualmente, la vida dejará sus
ojos, y te llevará, con un andar pesado, a una habitación, aparentemente sin
numeración, justo al final del pasillo.
El trabajador abrirá la puerta por ti. Tan pronto como entres al
oscuro cuarto, te dará una fuerte patada en la parte baja de tu espalda,
arrojándote a la habitación. Hagas lo que hagas, no pares o te gires a mirar al
trabajador. Por favor, confía en mi en esto que te digo.
La habitación olerá simultáneamente a toallitas con alcohol sanitario y al sabor metálico de la sangre. No te será posible ver nada, hasta que la puerta por la que entraste, sea abierta, y la luz gris de afuera ilumine a una desgarbada figura encapuchada, que entra a la habitación. Cuando la puerta se cierre, todo estará más oscuro que antes.
Inmediatamente, sentirás a la figura encapuchada presionarse asi mismo contra tu cuerpo. Sus esquelética figura presionará tus costillas y estómago, mientras dice: "Te conozco". Su voz se hará sentir a través de todo tu cuerpo, y sentirás cada tipo de molestia, como la sensación cuando te sientes observado, o siendo molestado, o cuando tu pierna se duerme, o cuando sientes mareos, nauseas, impaciencia. Permanece perfectamente de pie e inmóvil. No hagas ningún sonido, excepto para preguntar: "Por que están ellos en agonía?"
Dará una respuesta, en un desgarrador silbido gutural, "Esperaré aquí, por toda la eternidad, y cada noche, te mutilaré, violaré, y asesinaré". No tendrás tiempo para ponerte a salvo o pensar, y especialmente, no tendrás tiempo para moverte, antes de que sientas una filuda cuchilla en tu abdomen, que sale por tu espalda. Sentirás su áspera superficie, cortando tus órganos. No te muevas. No hables, No grites.
La habitación olerá simultáneamente a toallitas con alcohol sanitario y al sabor metálico de la sangre. No te será posible ver nada, hasta que la puerta por la que entraste, sea abierta, y la luz gris de afuera ilumine a una desgarbada figura encapuchada, que entra a la habitación. Cuando la puerta se cierre, todo estará más oscuro que antes.
Inmediatamente, sentirás a la figura encapuchada presionarse asi mismo contra tu cuerpo. Sus esquelética figura presionará tus costillas y estómago, mientras dice: "Te conozco". Su voz se hará sentir a través de todo tu cuerpo, y sentirás cada tipo de molestia, como la sensación cuando te sientes observado, o siendo molestado, o cuando tu pierna se duerme, o cuando sientes mareos, nauseas, impaciencia. Permanece perfectamente de pie e inmóvil. No hagas ningún sonido, excepto para preguntar: "Por que están ellos en agonía?"
Dará una respuesta, en un desgarrador silbido gutural, "Esperaré aquí, por toda la eternidad, y cada noche, te mutilaré, violaré, y asesinaré". No tendrás tiempo para ponerte a salvo o pensar, y especialmente, no tendrás tiempo para moverte, antes de que sientas una filuda cuchilla en tu abdomen, que sale por tu espalda. Sentirás su áspera superficie, cortando tus órganos. No te muevas. No hables, No grites.
La voz continuará. "Asesinaré todo lo que amas, y les haré
ver que tú los asesinas. Arruinaré todo lo que tú encuentras hermoso. Retorceré
tu mente hasta que la tengas grotesca y pervertida como la del resto de
nosotros". No parará, así como el intenso y ácido dolor a través de tus nervios
por la cuchilla en tu abdomen. El dolor podría parar tu respiración y tal vez,
tu corazón, pero tu debes permanecer perfectamente quieto. Más hojas se
clavarán en tu cuerpo, en lugares suaves, en lugares imposibles, y la voz
seguirá con su silbido gutural, su tortura, es de una forma tan inhumanamente
creativa y meticulosa, desalmada, que estarás en peligro de perder tu mente.
La quietud es tu única defensa. Si te mueves, las cuchillas
crecerán en número de uno a cinco a treinta a cien o a mil, si es que tienes
alguna oportunidad de contar, desgarrará en cualquier dirección, forzando a
cada trozo de tu carne y nervios a permanecer consciente y alerta al sentir
como se desgarran una y otra vez por siempre. Permanece inmóvil, aunque tu
cuerpo entero esté sacudido por una agonía que posiblemente no exista,
preferirás serpientes mordiendo tus ojos u hojas de afeitar cortando tus
nervios.
Debes escuchar la voz con cuidado, pues finalmente, dirá una de
dos cosas.
Si dice, "Esta gloria está reservada para aquellos que se han
probado a si mismos", entonces sólo puedo ofrecer mis condolencias. Tu
eterno sufrimiento será increíblemente horrible, que nadie en la tierra que
haya visto tu cara o escuchado tu nombre, tendrá pesadillas de tu agonía,
incluso después de haber pasado a la otra vida en el cielo en el infierno. Tu
alma será una cáscara desperdiciada.
Si dice: "Tu existencia entera está al margen de esta
agonía", debes responder rápidamente y con seguridad: "La agonía nos
llena a todos hasta que haya dejado de hacer daño" Por cada segundo que
tomes en responder, por causa del increíble dolor, sufrirás otra dolorosa
agonía. Y si no puedes hablar, nunca vivirás otro momento sin tortura, y cada
día que consideres el más doloroso, comparado con la tortura del día siguiente,
solo será un cosquilleo de una pluma.
Si respondes correctamente, parará el dolor y el silbido, y
sentirás a la figura, una vez más presionándose en ti, desmoronándose en nada.
Levanta la capucha y encontrarás una bolsa de cuero. Ábrela, sólo si quieres
saber como sería el mundo cayéndose en pedazos por una plaga que incluso el
infierno no perdonará.
Este polvo de tu torturador es el objeto 65 de
538. No corras, o nunca lo sabrás.
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