En cualquier ciudad, en cualquier país, busca una escuela o institución educativa. Al llegar a la recepción, pide ver a un hombre que se hace llamar El Portador del Destino." A mitad de tu requerimiento, la cara de la secretaria se iluminará como reconociendo a lo que te refieres, y sacará una caja ornamentada. Abrir la caja, no te dará nada más que una sonrisa perpleja de la secretaria, ya que estará vacía. Después de un momento, ella llamará tu atención y te llevaré a la oficina del director. Al llegar, murmuraran unas palabras entre ellos, luego, el director te dará la bienvenida con un apretón de manos, y procederá a la apertura de una trampilla oculta bajo su escritorio. Te entregará una daga y te dará unas palabras sombrías de suerte, antes de bajar en el agujero y cerrará la puerta. Por un momento, estarás en oscuridad total, pero unas imágenes pronto aparecerán delante de ti. Las reconocerás como momentos de tu propia vida, y te darás cuenta de que todos aquellos momentos están conectados. Cada momento de tu vida ha culminado en este mismo momento, y sólo cuando te des cuenta de ello, podrás continuar. Pero no te preocupes, porque este es un lugar sin tiempo.
Una vez que hayas aceptado tu destino, una puerta aparecerá frente a ti. Al cruzarla, habrá una sola habitación con una puerta cerrada en el otro extremo, estará bloqueada por un obstáculo. Una vez que entres, la puerta por la que entraste se cerrará de golpe, y una persona se materializará en frente tuyo. Confundido, te pedirá una explicación, pero a pesar de tu respuesta, una pelea comenzará inevitablemente. Si, en cualquier momento durante la pelea, el estómago de tu oponente es revelado, verás que tu nombre está inscrito en él. Lo que esto significa, sin embargo, no se puede decir.
Esta batalla será uno de los pocos momentos de tu vida que no
están sujetos a algún guión, y estarás consciente de la realidad, ya que
incluso los movimientos de tu cuerpo, se sentirán mucho más difíciles de lo
habitual. Afortunadamente, lo mismo se aplica a tu enemigo. En caso de ganar la
batalla, la puerta al otro extremo de la habitación se abrirá, y el obstáculo
desaparecerá. El destino ha perdido su poder sobre ti en este punto, y lo que
te va a pasar más allá de esa puerta está más allá del conocimiento de
cualquier ser, pero puedes estar seguro de que las posibilidades de sobrevivir
sin el destino de tu lado son cuestionablemente las mejores. Sin embargo, si
eres es un alma muy afortunada, es muy probable que llegues a una puerta muy
antigua y podrida. El pomo de la puerta estará en el suelo, oxidado desde mucho
tiempo atrás, se ha caído de su lugar. Un solo empujón es todo lo que se
necesitas para abrir esta puerta, y una nube de polvo se elevará desde el suelo
donde caerá.
Después de que el polvo se asiente y entres en la habitación, estarás en una cueva de tierra. Una pequeña ventana, si se puede llamar así, proporcionará luz suficiente para ver a tres figuras en el centro de la habitación. verás que la figura de la izquierda y la de la derecha, se acercan a ti, han muerto desde hace muchos años. Una piedra se encuentra alojada en el cráneo de una de ellas, y la cabeza de la segunda cuelga en un ángulo incómodo, con el cuello claramente roto. La figura del centro, sin embargo, aún vive, a pesar de su apariencia, lo que indica claramente que este ser debe haber muerto hace siglos. Una vieja bruja, por lo que es la figura central, tiene un solo ojo. No un ojo normal, parece brillar con un resplandor de otro mundo. Hazle una pregunta, y sólo una pregunta, para que no termine con tu vida de una manera tan horrible que tus peores temores parecen ser una bendición en comparación con lo que vendría: "¿Qué es lo que ves?" Ella responderá a su propio ritmo, y la impaciencia de tu parte despertará toda la fuerza de su ira sobre ti. Cuando por fin hable, será con voz torturada. Ella te dirá que lo ve todo, pero que te ha perdido de vista a partir de tu última batalla.
Viendo que tu eres una amenaza, te atacará, con velocidad y fuerza que parece imposible para su cuerpo decrépito. Debes actuar rápidamente, pues un golpe de ella, te destruirá por completo. Toma la caja que recibiste antes y ábrela. Se advierte sin embargo, que el contenido de esa caja, que una vez estuvo vacía, no es apto para el ojo humano, y si los tuyos están abiertos cuando sea abierta la caja, tu existencia terminará de la manera más terrible. Una vez que abras la caja, escucharás sonidos sobrenaturales. Cuando cesen, ciérrala y abre tus ojos, pero no antes de un momento. Mirando a tu alrededor, nada habrá cambiado, excepto la anciana. El tiempo la ha puesto al día, ya que ahora está tan muerta como las otras dos figuras en la sala. Su ojo no estará a la vista.
Ahora tienes dos opciones. Abrir la caja por segunda vez, revelará un objeto que te otorga el poder de controlar el pasado, presente y futuro del mundo, con excepción de la sala en la que estas, y las que pasaste después de tu última batalla. Sin embargo, si haces esto, serás atrapado en este espacio para toda la eternidad, sin salida concebible. Tu segunda opción es salir de la habitación y enfrentar cualquier horror que te enfrente para lograrlo. En cualquier caso, el destino ya no tiene ningún control sobre tu vida. No mucho tiempo después, descubrirás la repugnante carga que realmente es controlar tu propio destino.
El objeto que ahora se encuentra dentro de la caja es el objeto número 76 de 538. Hay algunos que son conscientes de su existencia. No debe caer en las manos equivocadas.
77. El Portador de
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o de casa a mitad de camino que puedas llegar por ti mismo. Al llegar a la recepción, pide a visitar al "El Portador de
Cuando el trabajador se detenga, da la vuelta y mira hacia arriba. Resiste cualquier tentación de mirar hacia atrás a partir de ahora. Te encontrarás frente a una puerta, con una daga roja en el centro. Agárrala del mango, y sentirás un dolor increíble, arrastrándose lentamente por tu brazo, luego a través de todo tu cuerpo, hundiéndose más y más profundamente en tu cuerpo. Si en algún momento sueltas la daga, el dolor nunca se irá, incluso después de tu muerte. Una vez que el dolor llegue a tu corazón, debes sentir un repentino aumento de fuerza demoníaca. Arranca la daga de la puerta y ésta se abrirá, y el dolor desaparecerá de la misma forma que la daga se separa de la puerta.
Debes correr a través de la puerta y a través de un pasillo largo, que finalizará en una sala circular, extrañamente iluminada. Ve directamente al hombre en el centro. Estará de rodillas, de espaldas a ti, en profunda oración, completamente en la sombra, pero rodeado de un resplandor dorado. Si termina su oración antes que llegues a él, tu alma eterna no valdrá un centavo.
Una vez que llegues hasta él, presiona la daga en su garganta y pregúntale, "¿Qué es lo que ellos enseñan?" Comenzará a cantar en respuesta. No trates de comprender sus palabras, pues en tu estado, te destruirán. Escucha sólo la palabra "sacrificio". Tan pronto como oigas esta palabra, introduce la daga en su garganta. Su sangre se filtrará en la daga, transformándola, y la sala se llenará de luz. Te encontrarás de pie sobre el techo del edificio en el que iniciaste, con una pluma de color blanco puro.
Esa pluma es el objeto 77 de 538. Debes protegerla a toda costa, pues su destino es ahora el tuyo.
78.
El Portador de los Rieles.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier estación de tren, cerca de donde vivas. Este Portador pondrá a prueba tu paciencia y si eres impaciente, solo conseguirás ser masacrado. Una vez allí, acércate al oficial que está más cerca de ti y pide ver a " El Portador". Si ves una mirada de duda y miedo en la cara del oficial, estás en el lugar correcto, pero si ves una mirada de codicia y lujuria en su rostro, sal corriendo de la estación y no te detengas. Escucharás un sonido inhumano detrás de ti, como el sonido de un perro rabioso que te persigue, pero no mires atrás, porque si lo haces, verás el rostro distorsionado y ahora horriblemente demoníaco del oficial, que te producirá un miedo paralizante en todo el cuerpo y hará que te detengas, y él se alimentará de ti por el resto de la eternidad, sintiendo todo como si recién empezara una y otra vez. Sigue corriendo hasta que el sonido desaparezca o hasta que el mismo acto de respirar se sienta como si tus pulmones van a reventar. Afortunadamente te desmayarás. Cuando te despiertes, el oficial se habrá ido y uno nuevo estará en su lugar, en la estación.
Si estás en el lugar correcto, el oficial te llevará a un ascensor. Antes de que se abran las puertas, cierra los ojos. Oirás una campana, espera 5 segundos, luego da 3 pasos hacia adelante. Haz un giro de 180 grados, y mantén los ojos cerrados. El funcionario se subirá contigo y pulsará un botón. Nunca sabrás en qué piso vas a terminar, por lo que no te preocupes. Sucederá lo mismo una y otra vez: Viajarás en el ascensor durante horas, yendo hacia abajo. Escucharás la campana y la puerta se abrirá. El oficial te preguntará: "¿Es aquí donde quieres ir?", NO respondas y NO abras los ojos. Luego de un momento, el oficial lanzará un suspiro y las puertas se cerrarán. Pasarás a otro piso y un zumbido resonará en lugar de la campana. El oficial dirá: "Fin de la línea".
Da 7 pasos y espera 30 segundos antes de abrir los ojos. Estarás en un pasillo largo y oscuro paredes blancas y sucias de sangre. No tomes atención a esto y camina. Camina con rapidez, pero no corras. Los demonios escondidos en las sombras aman las presas rápidas, y poco a poco su olor los volverá locos del hambre.
Al llegar al final, habrá una puerta sin picaporte. Empújala y estarás de pie en la parte superior de una escalera mecánica. Parecerá que descienden a las tinieblas sin fin, pero no dejes que tu mente dude y no dejes que tu valentía se quiebre.
Has llegado hasta aquí, no hay vuelta atrás. Oirás una voz que te urge que bajes, ve hasta el final. Descender, tomará 7 días. Si oyes un grito que viene de atrás tuyo, camina por la escalera mecánica a una velocidad normal. Cuenta los 20 primeros pasos en voz baja. Una vez que digas '20 ', deja de contar, pero no dejes de caminar. Oirás pasos fuertes detrás de ti, que coinciden con tus pasos, a veces adelantándose un poco, a veces retrasándose. No reduzcas la velocidad, no aumentes la velocidad, no mires hacia atrás, y no hables. Los pasos sonarán como botas golpeando metal y esto llegará a ser muy molesto. Sin embargo, mantén tu ritmo y no falles.
Después de 20 minutos de descenso, llegarás a la plataforma. Los pasos que escuchabas, se detendrán y sentirás una presencia detrás de ti. Da la vuelta y encara a tu perseguidor. Si es una mujer, con un pañuelo en la cabeza, estás a salvo por ahora. Pero, si se trata de un hombre que es por lo menos
La mujer te sonreirá y se acercará para darte un beso. Deja que lo haga. Ella te agradecerá que la acompañes en su recorrido por la escalera. En ese momento, hazle la pregunta: "¿A Dónde voy?" Ella gritará y se alejará, y te rogará que no continúes. Te confesará su amor por ti y envolverá sus brazos alrededor tuyo. Pregúntale una vez más, con dureza en tu voz. "¿A dónde voy?" Si te tira hacia atrás, empujándote a los rieles, ora para que el tren pase rápido y se lleve tu vida antes que la mujer llame a sus pequeños demonios. Por más pequeños que parezcan, ellos entrarán en tu cuerpo y te comerán desde adentro hacia afuera.
Si ella se aleja de ti y llora, acaríciale la mejilla y dile, suavemente, que la amas. Ella te empezará a contar, de una forma muy extraña, el lugar donde se encuentra el último y más fuerte de los Portadores. Hazle la pregunta: "¿Cómo voy a saber cuando esto sucederá?" Cuando abra su boca para contestar, el tren llegará, haciendo sonar su bocina y despertará a todos los demonios de tus peores pesadillas. Bajarán en estampida por la escalera mecánica, la rabia arde en sus monstruosos ojos. Corre tan rápido como puedas al vagón principal del tren. Las puertas de éste vagón, serán las únicas abiertas. La mujer estará en el asiento del conductor, mirándote con tristeza en sus ojos. No sostengas su mirada, pues te encantarán y harán que olvides tu misión.
Los demonios te desgarrarán de a poco y cada día te ayudarán a sanar sólo para volverte a hacer daño.
Acércate al asiento donde está la mujer y presiona el único boton en el panel. Esto hará que el tren empiece a moverse y sellará todas las puertas. Ahora, puedes mirar a la mujer. Hazle la pregunta nuevamente: "¿Cómo voy a saber cuando esto sucederá?" Ella comenzará a aparecerse y desaparecerse en intervalos, hasta que finalmente, se desvanecerá con una sonrisa. Su espíritu es libre ahora. Sin embargo, la estación que te rodea, empezará a derrumbarse y el tren, acelerará su marcha, fuera de control. Las luces se pondrán rojas y una voz demoniacamente horrible te responderá.
"Cuando el sol brille en la noche, y la luna ilumine el día.
cuando el diablo corra al cielo, y Dios a su guarida.
cuando las plagas regresen de nuevo, y los primogénitos perezcan.
cuando lluevan rayos y truenos, y
Cuando se enfríe el fuego, y el agua se queme,
Cuando las nubes rodeen, y las montañas se agiten,
y los gritos se silencien, y el silencio sea sonido,
y los ángeles caigan del terreno fundido, Legión habrá surgido. "
La voz hablará despacio. Deberás correr al último coche del vagón
de control y tirar de lo que parece una palanca con una joya incrustada. Una
vez que tires de ella, sácala del panel y verás que es una daga.
En el lugar donde estaba el botón, en el primer coche del vagón principal, habrá un corazón. Apuñala el corazón y cierra los ojos, Grita lo más fuerte que puedas "Yo lucho por las almas que se perdieron en esta prueba, esto es por ellos!". Entierra la daga en el corazón y escucharás un chillido fuerte.
Tus ojos se abrirán y estarás en la estación más cercana a tu casa. Estarás sentado en una de las bancas de la estación con la daga en tu regazo. Ya que es ilegal llevar armas en un tren, es posible que debas ocultarla al salir. Habrá un taxi rojo con puertas negras y una bocina en el capó. Ve hacia él, pon tu mano en la manija de la puerta y cierra los ojos. Entra, no hables, ni abras los ojos. Cuenta hasta 10 en tu interior y abre los ojos. Estarás en el sofá de tu casa. Si miras en tu mesita de noche, verás una foto de ti mismo junto con la mujer en la estación. Ustedes dos se abrazan y se ven alegres, y de repente, una profunda tristeza caerá sobre ti. De repente sabes que has perdido al amor de tu vida, el amor que nunca tuviste.
Mira la daga.
La daga es el objeto 78 de 538. Sólo perforará un solo corazón, el
de su propietario. Ahora es tuya, y te toca a ti decidir si la vas a usar.
79. El Portador de
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de rehabilitación que puedas llegar por ti mismo. Al llegar a la recepción, mira a tu alrededor con cuidado. Busca a algún trabajador que este almorzando. Busca a uno que parezca estar lleno o que casi haya terminado, POR NINGÚN MOTIVO te acerques a uno que no haya comido, pues si haces eso, te convertirás en su comida. Pide al trabajador por ver al " El Portador de la carne".
Con voz apagada, y con la boca llena de comida, te dirá que te
dirijas hacia una vaca muerta en el centro de la habitación que antes no estaba
allí. La vaca está panza arriba, con una gran herida abierta desde el cuello
hasta la entrepierna. El trabajador, por medio de gestos, te indicará que
entres por aquella abertura.
A medida que entres en la vaca muerta, sentirás como si te deslizaras dentro de un tubo estrecho y carnoso. Trata de mantenerte en una sola posición, pues, si te mueves en exceso, hará que seas expulsado del tubo violentamente hacia una boca con grandes dientes, que masticará tu cuerpo hasta que no seas más que pulpa. Si has salido por el lado correcto, caerás al suelo de una catedral adornada de huesos, carne y órganos. Ojos de muchos tamaños te observarán desde muchos puntos. En la parte de atrás, el piso se arquea un poco hacia arriba y hacia abajo, como una caja torácica, y que contiene enormes pulmones y un gran corazón.
Insertado en la pared del fondo habrá un frasco de vidrio grande, que contiene un cerebro gigante, palpitando en los fluidos contenidos en el frasco. Los nervios largos y gruesos cuelgan como telas de araña a su alrededor y se extienden a las paredes a lado de él y por encima del techo.
Sin previo aviso, dos brazos, grandes y muy largos y musculosos, con dedos con garras, saldrán de las paredes. Ambos brazos te agarrarán, por más que intentes huir. No podrás escapar de sus manos. El cerebro no responderá a nada de lo que digas o hagas, a excepción de una pregunta. Si no la haces o no puedes hacerla, los brazos te romperán poco a poco, obligándote a permanecer con vida y a sentir cada momento de dolor, mientras eres re ensamblado en la estructura de la catedral viviente. Nunca del todo muerto, pero nunca del todo vivo, incapaz de gritar, pese a que lo desearás tanto, destinado a vivir en la catedral viviente durante toda la eternidad.
La pregunta que debes hacer, antes de sufrir ese cruel destino es, "¿Por qué ellos desprecian la vida?".
Inmediatamente, el cerebro abrirá tu cráneo, pero no sentirás dolor. Tomará una pequeña parte de sí mismo, y la insertará en tu cerebro. A continuación, te darás cuenta, en el detalle más minucioso, cada trozo y cada pieza que hace a la vida, vida. Todo el conocimiento de la humanidad, los logros y el progreso logrado, será absolutamente inútil en comparación con lo que se te revela. Esto ha llevado a muchos a la locura, y si tampoco puedes manejar esto, compartirás esa suerte, arañando tu propio cerebro y dispersando tus pensamientos a través del cosmos, para no volver a juntarse de nuevo.
Debes mantener la concentración y la calma, pues esta información, muy posiblemente es el secreto más celosamente guardado en todos los universos conocidos y desconocidos y nunca se debe compartir con nadie más que con un dios verdadero, para evitar la desaparición temprana de la especia humana.
Si consigues mantenerte cuerdo, el cerebro te dejará ir. No pierdas tiempo, pues el cerebro siempre está tentado a añadir más carne a su catedral. Escapa por donde llegaste, y al deslizarte, te detendrás en un lugar sin salida, es un lugar seco. Te darás cuenta que te encuentras bajo las sábanas de tu cama.
Ese pedazo de conocimiento es el objeto de 79 de 538. La vida es lo que haces de ella, así que hazlo bien.
80.
El Portador de la
Extravagancia.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier escuela o universidad grande que puedas encontrar. Después de localizar el mostrador de recepción, camina hacia él y pide ver a alguien que se lo conoce como "El Portador de la extravagancia". La recepcionista se mostrará imperturbable, incluso un poco aburrida, como si esa pregunta se ha vuelto tan común como para convertirse en rutina.
Cansada, se levantará y te llevará por los pasillos del edificio. Verás muchas docenas de objetos ilimitadamente fascinantes y llamativos, pero no debes detenerte o disminuir tu marcha para examinar cualquiera de aquellos objetos, pues el grupo de "estudiantes" que te ha estado siguiendo tendrá la oportunidad de saltar sobre ti, y nunca verás el exterior otra vez. En su lugar, concéntrate en seguir a la recepcionista.
Finalmente, llegarás a una puerta y ella hará un gesto para que ingreses, hazlo, se cerrará la puerta detrás de ti. No trates de abrirla, pues los "estudiantes" mencionados anteriormente, esperan del otro lado.
Te encontrarás en el salón de clases de Historia, pero es más aburrido que cualquier otra clase en la que jamás hayas estado. No hay carteles en las paredes, los estantes están desprovistos de libros, y hay muy pocos pupitres y están vacíos. Una profesora está sentada en el escritorio al frente de la clase, lleva un traje gris claro, y está clasificando unos papeles. Todo esto, hace que te de mucho sueño y quieras dormir, pero ten cuidado, si lo haces, tendrás pesadillas que no tendrán fin. Tampoco interrumpas a la profesora en su labor, ella se siente sobrecargada de trabajo para lo que recibe como pago, y si la molestas, podría colapsar.
En cambio, ármate de valor y toma asiento. Tercera fila desde la
puerta, segundo pupitre. Sentarte en cualquier otro lugar llevará a tu
inminente desaparición en los eventos subsiguientes. Escucharás sonidos del
otro lado de la puerta, producidos por los "estudiantes" que van
llegando. No dirijas tu mirada en dirección a la puerta, ni a los seres que van
entrando, ninguno de los "estudiantes" quiere hacerse notar, y todos
ellos ya están atrasados. Simplemente mantén tu mirada fija hacia adelante.
De alguna manera, todos ellos logran sentarse sin que la maestra se dé cuenta, y empieza la clase. Tan dolorosa en su descripción, escueta, sin adornos de enseñanza.
Un cuaderno y un lápiz, han aparecido en tu escritorio, rápido, empieza a tomar notas, antes que la maestra se dé cuenta y te repruebe. Y no querrás perder esta clase, créeme. Los hechos son tan descriptivos que duelen, pero no debes por ningún motivo interrumpirla.
Después de un momento, anunciará una prueba. Acéptala. Estará escrita en un idioma que parece de otro planeta, y sobre lugares y personas a las que no creo que jamás hayan existido. Mantén la calma, escribe tus notas sobre las primeras preguntas. Al llegar a la pregunta cuatro, toca suavemente el hombro del chico que está delante tuyo, sigilosamente, no querrás que la profesora se dé cuenta, pregúntale, "¿Cuándo estaba destinado a suceder?"
El chico, mirará nerviosamente a la maestra, a continuación, hará garabatos en un trozo de papel y te lo pasará. Léelo de forma rápida y memoriza lo que dice, es la ubicación, en detalle, del objeto escondido. Pero en el momento en que quites tu mirada del papel o intentes moverte, verás que la profesora te habrá descubierto y se desatará el infierno.
La sala, de repente, se vestirá de la mayor opulencia que jamás hayas visto, y los estudiantes y la profesora, revelarán su verdadera forma. Terroríficos a la vista, pero debes saber que tienen las mismas fortalezas y debilidades que los humanos normales.
En toda la escuela, la ilusión se ha roto, y tendrás que alcanzar el objeto, dondequiera que esté, antes que los estudiantes logren atraparte.
Usa cualquier método que se te ocurra para alcanzar el objeto: violencia, asesinato, engaño, no hay nada prohibido y nada es sagrado. No habrá repercusiones, pero si las hubiera, no serían por ningún motivo, peor que lo que sucederá en caso de que los estudiantes te atrapasen. Ve hacia la ubicación que memorizaste y verás el objeto, pues salta a la vista entre la opulencia: un paquete del tamaño de una lata grande de sopa, envuelto con un papel marrón y atado con una cuerda. Un sobre de papel está atado también a la cuerda. Tómalo, a continuación, busca el baño más cercano. Abre tu camino hacia él, y luego cierra la puerta.
La puerta se bloqueará, y se mantendrá así, pero no por mucho tiempo. Rápidamente, toma el sobre y deslízalo bajo la puerta, el sobre es lo que los atrae. Verás que el baño tiene tres lavabos, abre la llave del agua caliente en dos de los sumideros y la del agua fría en el otro. Luego, dirígete hacia las máquinas secadoras de manos. Hay tres. Respira profundamente, y, con un golpe fuerte, presiona el botón, de la máquina que prefieras.
Todo se volverá negro por un rato. Si has pulsado el botón equivocado, la oscuridad se desvanecerá, sólo por un momento, para que puedas ver lo que los estudiantes están a punto de hacerte. Nunca es igual, pero siempre es un dolor insoportable, y no podrás mantener la cordura el tiempo suficiente para presenciar tu muerte.
Pero si has pulsado el botón correcto, despertarás tumbado en el suelo de una parada de autobús de una carretera, que está a media milla de los límites de la segunda ciudad más grande que hayas visitado. Siéntate, frota tus ojos. Estás solo, y por el momento, seguro.
Desenvuelve el paquete, tiene un sorprendente número de envolturas.
Sigue desenvolviendo hasta que encuentres una envoltura de papel de regalo verde. Detente en este punto y mira a tu izquierda, verás un encendedor barato en el banco, junto con suficiente dinero para tomar el autobús a la ciudad.
Tómalos, guarda el dinero en el bolsillo. Has una pila con el papel marrón y quémala. La envoltura verde protegía el objeto de la envoltura marrón y no querrás que ésta exista cuando finalmente descubras el objeto.
Cuando la pila no sea más que ceniza, desenvuelve la capa final y tírala a la basura. Ahora sostienes una batería de un extraño color dorado. Levántate rápidamente, el autobús se acerca, y no querrás verte como un bicho raro, sentado en el suelo en lugar de estar sentado en la banca.
La batería es el objeto 80 de 538. Nunca se agotará, pero si la pones en algún dispositivo, dicho dispositivo no funcionará con ninguna otra batería, salvo aquella.
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