sábado, 5 de julio de 2014

Los Portadores - 096 al 100


96. El Portador  del Descanso.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hotel u hostal que puedas encontrar. Al llegar a la recepción, pide visitar a alguien que se hace llamar El Portador  del Descanso.  Si el empleado hace caso omiso de tu petición, sal de ahí y sal del continente en el que te encuentras, lo más rápido que puedas. No te detengas hasta que estés al otro lado del océano. Sólo las aguas saladas te salvarán de su ira.
Sin embargo, si te mira y luego regresa a su trabajo, vuelve a preguntar, y menciona que es un pariente tuyo. El empleado lanzará un suspiro y sacará un libro de gran tamaño. Espera con calma, mientras revisa el libro. No aclares la garganta, no cambies tu postura, no muestres ningún tipo impaciencia. Después de lo que parecerán horas, el empleado finalmente te mirará y dirá un número de habitación. No te olvides de este número. Dale las gracias.
Busca las escaleras más cercanas y comienza a subirlas hasta el piso indicado en los dos primeros dígitos del número de habitación. Presta mucha atención, pues, los pisos no están numerados en orden, y no podrás volver atrás. Después de subir un sinnúmero de pisos, llegarás al que buscas. Pasa por la puerta y te encontrarás en un pasillo que parece normal. También en este caso, la numeración no es secuencial y tendrás que buscar la habitación del Portador.
Cuando la encuentres, llama dos veces y espera. Ten cuidado, sin embargo, que sea la habitación correcta, pues detrás de las otras puertas, encontrarás horrores que te harán ganar compasión de los condenados al infierno.
Si llegas a la habitación correcta, sin embargo, después de diez segundos oirás a un hombre preguntar quién es. No respondas. Te preguntará alzando la voz. Sin embargo, debes mantener el silencio. Finalmente, le oirás abrir la puerta. Antes que la abra, rápidamente di: “Usted no necesita ningún arma, señor. Sólo quiero hablar”. Si no fuiste lo suficientemente rápido, alégrate de que el extraordinario dolor que sentirás, sólo durará un momento.
Si pronunciaste las palabras a tiempo, oirás que deja algo sobre una mesa. El hombre que abre la puerta estará vestido con un pantalón blanco y camisa de traje, con su corbata deshecha, como si estuviera regresando de una larga reunión. Pregúntale si puedes entrar. Mantente firme y mira a sus ojos mientras te mira. Si aprueba que entres, abrirá la puerta y te indicará que lo hagas. Si no lo hace, cerrará la puerta y te verás obligado a vagar por el hotel por el resto de la eternidad.
Una vez dentro de su habitación, se sentará en su cama y pondrá el televisor en silencio. Luego, preguntará: “Entonces, ¿qué es lo que necesitas?” Míralo a los ojos y dile: ¿Podré descansar?
Él suspirará y hará un ademán para que te sientes. A continuación, te informará sobre los otros Buscadores que han intentado llegar a los Portadores, de sus intentos, sus éxitos y sus inevitables fracasos. Describirá cada detalle, cada movimiento y cada paso en falso. Escucha con atención, para que no repitas sus errores. Finalmente, te dirá si alguna vez podrás descansar de nuevo. Debes saber, que lo que diga es definitivo.
Cuando haya terminado, pídele disculpas por la interrupción, dale las gracias por su tiempo, y ponte de pie para irte. Él te pedirá que esperes un momento y sacará algo de la maleta junto a su cama. Entonces te lanzará una almohada y te deseará la mejor de las suertes.
Busca el ascensor y ve a la planta baja, estarás en el vestíbulo del hotel más cercano a tu casa.
La almohada es el Objeto 96 de 538. Cuando estés cansado, recuéstate sobre ella y te sentirás renovado.


97. El Portador  del Martirio.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hospital de salud mental o centro de rehabilitación que puedas llegar. Al llegar a la recepción, pide a la joven que trabaja allí, si puedes ver al El Portador  del Martirio. Una mirada de luto, se dibujará en la cara de la chica, con una pequeña sonrisa de pesar. Te acompañará hasta un ascensor en el que verás los botones numerados hasta 538. Pulsa el botón que desees, pues tu destino será el mismo.
Una vez que las puertas se cierren, escucharás una ráfaga de gritos. Si en algún momento, los gritos cambian a sonidos como de bebés llorando, rápidamente pulsa otro botón y grita: “¡Ella lo hizo para el mundo!”. Si la puerta se abre y hay un hombre pequeño con un esmoquin, prepárate para sufrir las mismas pruebas del infierno que ella tuvo que sufrir. Sin embargo, si la puerta se abre y no hay nadie, estás a salvo por el momento.
Una vez que salgas del ascensor, tu oportunidad de dar marcha atrás ha terminado. Haz tu camino por el pasillo completamente oscuro que se encuentra frente a ti y no toques nada más que las paredes. Al final de la sala, habrá una habitación vacía a la izquierda. Entra en ella. Lentamente y en silencio, abre la puerta, cerca de la ventana, que encontrarás delante, verás una figura envuelta en vendas ensangrentadas. Mírala sólo a ella. Hazle sólo una pregunta: ¿Por qué luchaste tanto por ello?
La figura vendada iluminará la sala, dejando al descubierto las diez torturas por las que ha pasado, pero no quites tu vista de ella. Su sonrisa calentará tu alma y una sonrisa se ​​formará en tu rostro. Si esto no sucede, entonces, tu cuerpo reemplazará al de ella, tu sangre manchará las vendas, y aquel lugar se convertirá en tu nuevo ataúd.
Ella te contará su historia y el plan que había desarrollado estrechamente en gran detalle. Escucha bien. Cuando su sonrisa desaparezca, debes escuchar el “ding” de las puertas del ascensor al abrirse. Agarra la venda que le cubre la boca y corre como el infierno hacia el ascensor. No hablemos de lo que sucederá si no lo haces.
Aquel vendaje es el Objeto 97 de 538. Su sufrimiento era por Ellos. Mantenlos separados.


98. El Portador  de la Segunda Semilla.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de rehabilitación que puedas encontrar. No hagas caso a la recepcionista. Dirígete al área de visitantes y habla con todas las personas que encuentres allí. Conoce sus historias, el por qué están ahí, cuál es su relación con la persona que están visitando, qué es lo que darían para que todo este bien, y si conocen al Portador of el Second Seed. Una vez que hayas terminado, debe haber una persona esperando en aquel lugar, la cual no estaba ahí antes, una persona dulce con mirada fría. Decir si es hombre o mujer, es imposible en este punto. Después de hablar con él o ella, te preguntará acerca de esas personas con las que has hablado. Por cada respuesta incorrecta, hará que la condición de la persona a la que se refiere, vaya de mal en peor notablemente.
Cuando termines esta prueba, te guiará hacia un baño cercano, abrirá la puerta y te pedirá que lo sigas. La puerta se cerrará detrás de ti. El cuarto de baño no será nada especial al principio, iluminación fluorescente, espejos, suelo de baldosas, techo. Él o ella te meterá en uno de los cubículos y lo cerrará. Hasta ese momento, no deberás decir nada si valoras tu cordura. Empezará a hablar de la historia de la práctica médica.
Te informará, en detalle grotesco, sobre todas las enfermedades, todos los experimentos, todas las personas que se consideraban a sí mismas un médico, todos los pequeños ajustes hechos a medicamentos, debido a su fecha de vencimiento. Esto durará días, así que no te sientas mal si te quedas dormido, él o ella, continuará desde donde se había quedado al momento en que te dormiste. En cualquier momento, puedes salir del cubículo, pero la puerta del baño se mantendrá cerrada. Debes escuchar toda su historia, para que te sea permitido salir.
Al final de su larga y monótona explicación sobre la medicina, eres libre de irte, pero si lo haces, perderás toda posibilidad de conseguir el Objeto. Si permaneces en el cuarto de baño, te preguntará qué has venido a buscar. Debes responder con una de estas dos frases: “Sólo busco lo que puede detener a los otros”, o “Busco unirme a ellos en Su presencia”. Él o ella reaccionará de forma diferente de acuerdo a la respuesta.
Si eliges la primera, entonces tratará de matarte en el acto. Romperá un espejo con sus propias manos y tratará de apuñalarte con un fragmento. Debes conseguir un fragmento y tratar de apuñalarlo primero. Si lo logras, apunta a su cabeza, pero no a sus ojos. En caso de que sobrevivas, él o ella pedirá disculpas por sus acciones; debes salvar su vida usando todos tus conocimientos. Si fallas, tu alma se perderá y vagará por la institución. Si tienes éxito, sin embargo, se te permitirá continuar.
Muchos se vuelven locos tratando de resistir. Otros tratan de matarlo/la, de nuevo, y otros terminan con sus propias vidas. Si, al final de su curación, todavía vives y estás cuerdo, te verás obligado a mirar su verdadera forma directo a los ojos. Te sentirás perdido en sus ojos, mientras contempla todos los pecados que has cometido, cada burla, cada pequeño moretón y golpe. Cualquier reacción que muestre debilidad de tu parte, torturará tu mente, cuerpo y alma por toda la eternidad. Si vacilas, nunca dejarás la habitación. Si perseveras, la puerta del baño se abrirá, y serás libre de irte.
Si eliges la segunda respuesta, sin embargo, serás visitado por uno o algunos de los Portadores que ya has conocido en el pasado. Te encontrarás en un campo viejo, el cual contiene muertos y moribundos, pasarás a través de sus torturas una y otra vez hasta que la muerte sea sólo una ilusión feliz.
Después de que ellos se hayan saciado de ver tus torturas, el Portador de la Segunda Semilla te hará preguntas, nuevamente, sobre cualquier persona con las que conversaste en el área de visita. Cualquier respuesta incorrecta hará que los problemas de la persona referida sean tuyos ahora, pero, al menos, los de aquella persona disminuirán. A partir de ese momento, tendrás dos opciones más. La primera es salir por el Objeto. La otra es que desaparezcan en ti las enfermedades que tienes debido a las respuestas incorrectas. Esto implica una serie de sesiones de terapia electro-convulsiva y varias cirugías sin anestesia. El proceso puede volver loca a cualquier persona, pero si eres lo suficientemente duro, sobrevivirás y estarás sano de nuevo. Serás libre de irte.
Si elegiste ir por el Objeto, entonces, cuando vayas a tu cama esa noche, oirás un susurro de él/ella. Cuando despiertes, encontrarás un gran libro negro con instrucciones sobre cómo hacer crecer plantas que nunca deberían haber existido. Este libro cuenta cómo cultivar las semillas de plantas específicas para criar la primera semilla, el Néctar de Dargaia.
Este libro es el Objeto 98 de 538. La tormenta que se reúne crece con la Semilla.


99. El Portador  de los Restos.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier panteón o cementerio que puedas encontrar. Al llegar al lugar, busca al sepulturero y pídele visitar a alguien que se hace llamar El Portador  de los Restos. Al comienzo, él no te tomará en cuenta. No digas palabra alguna. Sólo quédate allí y míralo. Pronto, tomará una pala y una linterna, e irá hacia una tumba. Síguelo, y sé respetuoso con las tumbas mientras caminas, perturbarlas, enfurecerá a las almas enterradas allí. Después de una larga caminata, el hombre se detendrá en una tumba aislada, sin marcas, y empezará a cavar. Mientras lo hace, caerá la noche, las luces se apagarán, y pronto, todo estará completamente oscuro, siendo la única fuente de luz, la linterna del sepulturero.
Si, por cualquier razón, el hombre deja de cavar, debes decir: “¡Esto debe hacerse! Yo sólo quiero hablar”. Si continúa la excavación, estas a salvo, sin embargo, si el sepulturero no reanuda su actividad, corre y no te detengas por ninguna razón. Aléjate del cementerio, lo más lejos que puedas. Corre hasta que amanezca, si llega la mañana, has escapado. Pero si todo permanece oscuro, entonces él no se detendrá hasta encontrarte.
Varias horas pasarán hasta que él termine. Saldrá arrastrándose de la tumba, que ahora es profunda. En el interior, habrá un sencillo ataúd de madera. Salta y ábrelo, dentro, habrá una hermosa mujer. Su piel es fría como la muerte y blanca como la luna. Sólo puedes preguntar una cosa: ¿Qué les espera? Si dices o haces cualquier otra cosa, el hombre te golpeará con su pala y te enterrará vivo.
En el momento en que termines la pregunta, el cuerpo de la mujer se deteriorará rápidamente ante tus ojos. No desvíes tu mirada en señal de disgusto, mas bien, debes honrar y ver su regreso a la tierra, el ataúd se pudrirá y sus huesos se desintegrarán. Aunque está oscuro, la luz de la linterna es suficiente para ver.
Cuando se complete el proceso, una rosa blanca crecerá desde el suelo. Es hermosa, con un prístino botón blanco y un tallo largo y verde. Los pétalos son fríos al tacto. Ten cuidado con sus espinas. Arráncala y sal de la tumba. No verás al sepulturero por ninguna parte, la pala y la linterna también han desaparecido. Si hueles la flor percibirás su olor divino, calentando tu alma desde dentro. Si examinas la tumba de la que acabas de salir, encontrarás que se ha vuelto a llenar de tierra, y se ve como si nunca se hubiera excavado en aquel lugar. Sobre la lápida, que antes no tenía nada escrito, se puede leer: “Ellos nunca deben estar juntos. Nunca”.
La rosa blanca es el Objeto 99 de 538. Crece únicamente de los restos de la tumba. Incluso después de la muerte, la vida continúa.


100. El Portador de la Torre.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una prisión de alta seguridad que puedas encontrar. Al llegar a la recepción, pide visitar a alguien que se hace llamar El Portador de la Torre.  Casi inmediatamente, los guardias te arrestarán y te introducirán en la prisión de los condenados a muerte sin juicio previo. Tu celda con la de los otros reos, estará en el nivel inferior. No salgas de tu celda. No comas ningún alimento ni tomes agua. Si lo haces, serás sometido a tu inevitable destino, de muerte y torturas que jamás se han escrito.
Mantente despierto todo el tiempo que puedas, no duermas. Cuando tu cuerpo se desplome agotado, caerás en un sueño sin sueños. Cuando despiertes, tu celda estará abierta, y la prisión estará llena de una niebla muy espesa. Sal de tu celda y camina recto. Pronto notarás que ya no estás en la cárcel; la celda detrás de ti, rápidamente se desvanecerá por la niebla.
La forma de un gran edificio será la señal que has llegado. Al acercarte, notarás que está inclinado muy levemente hacia un lado, y una gran parte, está enterrada en el suelo. La parte superior se encuentra envuelta por la niebla y es imposible ver. Busca una ventana y entra por ella. Habrá un anciano bien vestido, esperando dentro. Él te dará la bienvenida y comenzará a caminar, todo estará completamente oscuro, excepto por una pequeña esfera de luz emitida por una vela que el hombre sostiene. Síguelo y pregúntale: ¿Dónde estaban separados?
Él te dirá con detalle, la cruel historia de la separación imprevista de todos los Objetos. Los horrores descritos no son aptos para oídos humanos. Las imágenes se meterán en tu mente mientras te cuenta la historia de la Torre, donde fueron separados los Objetos para acabar con todo. Recordará el pasado, un sueño horrible, lo que ocurrió con el lugar en que fueron separados.
No lo puedes interrumpir, debes permanecer dentro de su esfera de luz, porque es lo único que te mantiene a salvo de la oscuridad. Cuando termine, ambos llegarán a una habitación. En la sala habrá una guillotina ensangrentada. El hombre se dará la vuelta y sacará un reloj de bolsillo. Lo mirará, y te dirá que ha llegado el momento.

El reloj de bolsillo es el Objeto 100 de 538. Siempre mostrará el conteo regresivo de los días que quedan para la condenación o la salvación. La elección es tuya.

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