En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a
cualquier zona de maternidad a donde puedas llegar. Encuentra el área donde se
tienen a los recién nacidos. Debería haber una enfermera mirándolos desde la
ventana. En caso que sea un médico hombre o cualquier otra persona, abandona el
hospital tan pronto como puedas. El
Portador supo que alguien venía. Si tienes suerte, permanecerás
desconocido y podrás intentarlo de nuevo. Si no, bueno…, que tengas buena
suerte evitando a los niños por el resto de tu vida. Si sólo está presente una
enfermera, acércate a ella y pregúntale, ¿Cuánto cuesta decir lo que pensamos? Una vez hecho esto, la
enfermera suspirará y abrirá la puerta hacia la zona de los bebés. Agradécele
por su tiempo y entra.
No importa de qué tamaño haya sido el área, ahora
será más grande que lo imaginable, con filas y filas de cunas. Notarás que la
última de la sala estará vacía. Camina hacia la más cercana que puedas ver y
verifica que haya una tarjeta de identificación en ella, que es bastante fácil
de notar. Si no hay tarjetas presentes, es mejor que te sientes y esperes a que
el llanto de todos los bebés allí te lleve a la locura.
Pero si encuentras una, verás en ella varias cosas.
La tarjeta llevará el nombre de alguien que ya conoces y tres fotos. La primera
es una imagen de la persona como la recuerdas; la segunda, una en su plenitud
en vida, y la tercera será de luego que haya muerto. Si esto es lo que ves,
sabrás que es seguro continuar.
Este Portador es relativamente amable, por lo que
te permitirá elegir tu propio camino a través de esta aventura, pero sólo una
vez. Los bebés en esas cunas representan a todas las personas que has conocido,
que van desde personas que hayas conocido hace poco hasta las personas que más
amas. Ellos son muy propensos a la sugestión, y la persona en la que se
convertirán estará completamente basada en lo que les digas.
Tu tarea consiste en dirigirte a cada una de las
cunas y contarle a los bebés en qué se convertirán. Te será permitido mentirles
a cualquiera de ellos, en su beneficio o para su desgracia, sin ser dañado.
Serás libre de irte y continuar con tu vida, pero abandonarás cualquier
oportunidad de obtener el Objeto haciendo esto.
Continuando con tu tarea, debes describir con
precisión lo que sabes acerca de ellos, plenamente consciente de que todo lo
que les digas estará obligado a hacerse realidad. Esto no puede ser muy difícil
al principio, pero cuando tengas que decirles a tus amigos y seres queridos
sobre aquellas cosas que les harán daño en el futuro querrás acabar con tu vida
debido a la culpabilidad. Si muestras esta debilidad, el Portador estará más
que contento por quitarte esa miseria… dolorosamente. Podrá ser amable, pero no
tolera a la gente que oculta la verdad.
Luego que hayas hablado con todos los bebés, espera
en la cuna vacía. Si no pasa nada, resígnate a que el pasar de los años vea las
vidas de todos en la sala sin tu presencia. La vida continuará sin ti, y la
muerte sólo te clamará una vez la última de las personas que conoces muera.
Desafortunadamente, estas personas tendrán una vida muy larga.
Si un médico llega con un recién nacido, sabrás que
lo has hecho todo correctamente. Dejará al bebé y su tarjeta dentro de la cuna
y se marchará. El Portador está complacido contigo, y está ofreciéndote una de
las opciones más misericordiosas que hayas tenido en tu búsqueda por los
Objetos. Rápidamente descubrirás que tú eres el bebé en esa cuna, y las fotos
en la tarjeta te mostrarán en el parangón del éxito, tu cadáver, y como eres
ahora. Las imágenes mostrarán las tres acciones que puedes tomar.
La primera opción ha atraído a muchos Buscadores
que sienten que merecen una “recompensa” por lo que han hecho. Podrás contarle
a tu versión recién nacida cualquier mentira sobre quién eres, y todo lo que le
digas se hará verdad, y más. Si te vas de la sala una vez hayas hecho esto,
renacerás. Verás que todo viene a ti con bastante facilidad en la vida, y todo
el mundo querrá ser tu amigo. La verdad es, que esta es la única forma en que
sentirás esta cantidad de grandeza. Habrás robado las habilidades y la fortuna
de otros para ti, y ellos han quedado con las consecuencias. Tu familia será
afectada por la pobreza pagando por tus muchas escuelas e intereses, y tus
amigos estarán confinados a vivir mucho peor de lo que se puede imaginar. Por
supuesto, este camino no sólo significa perder la oportunidad de conseguir este
Objeto, sino también de abandonar a todos los demás. Este deseo permanecerá
contigo hasta que ya sea demasiado y tome tu propia vida. Serás enviado a los
niveles más bajos del Infierno para un eterno tormento. Después de todo,
tomaste el camino fácil. Tu vida entera fue una mentira, pero tu otra vida te
brindará la última verdad.
La segunda opción es que mates a este recién
nacido. Esta es una de las pocas vías para escapar para siempre de la maldición
personificada de los Objetos. Destruyéndote a ti mismo, incluso puedes hallarte
digno de una otra vida pacífica, ya que tu sacrificio te impidió completar un
sinnúmero de otros horrores. Sin embargo, incluso este regalo del Portador
tiene su precio. Alguien está obligado a venir después de ti, y lo cierto
es que él los unirá.
La última opción es la única que puede llevarte
ante el Objeto. Debes contarle nada más que la verdad absoluta sobre ti.
Deberás contarle de todos los que amas y temes, todos tus deseos oscuros, y
todos tus secretos más ocultos. No te guardes nada, pues ya nada podrá hacerte
daño a este punto. Finalmente, deberás contarle sobre los Objetos. Muchos
Buscadores se vuelven locos ante esto, pues se dan cuenta que no hay nadie a
quién culpar de su obsesión, ya que siempre fue su propia culpa.
Si has elegido la tercera opción y has tenido
éxito, el médico regresará a la sala. Te dirá cómo la sinceridad puede ser un
arma devastadora. Te contará sobre la gente que dijo lo que pensaba y cómo
fueron castigados por ello, y de ellos que cayeron en la ruina y la muerte
luego de saber lo que la gente pensaba de ellos. Luego de esto, te señalará que
te retires. Será mejor obedecer.
Te encontrarás en el hospital donde fuiste. La
enfermera que te guió dentro estará sosteniendo un bebé cubierto con un manto
negro. No te tomará mucho tiempo darte cuenta que ya esta muerto. Te dirá que
se ahogó con su chupete; que eso que lo calmaba terminó matándolo. Entonces te
dirá que la sinceridad es algo similar. Una espada de doble filo que puede ser
usada para consolar, pero también para destruir. Luego, te dará el chupete del
niño, diciéndote que siempre valores la sinceridad, “según recetó el Doctor”.
El chupete es el Objeto 233 de 538. No hay nadie a
quien culpar, sólo a ti mismo.
234.
El Portador del Orden.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a
cualquier departamento de policía a donde puedas llegar. Pregunta al oficial en
el escritorio de recepción si puedes ver a quien se hace llamar El Portador del Orden. Si el oficial
parece saber de que hablas, has llegado en el momento apropiado, de lo
contrario, el cosmos no está alineado para este Portador en este momento.
Tendrás que venir en otra ocasión cuando las estrellas se alineen para que este
Portador se muestre.
Si has llegado en el momento adecuado, el oficial
te indicará que vayas a la parte de atrás del departamento. Las instrucciones
serán muy específicas y contendrán direcciones que pueden parecer muy
insignificantes para alcanzar tu meta, casi como si quien te las diera sufriera
de trastorno obsesivo-compulsivo. El camino trazado en esas direcciones te hará
ir de un extremo del edificio al otro, haciendo cosas aleatorias como girar los
lápices hacia algún lado y contar las hojas de papel en cada impresora que
veas. Sugiero que hagas estas pruebas aparentemente ridículas para que el Portador
no se moleste y no tengas que enfrentar la ira del brazo largo de la ley.
Luego de completar estas molestas e ineficientes
tareas, te encontrarás en la parte posterior del edificio en la oficina del
jefe. Sentado en el escritorio al centro de la oficina estará un hombre
corpulento y musculoso, aparentemente en sus treinta y tantos años. No dejes
que esta ilusión te engañe, pues es más viejo de lo que parece, habiendo
existido hace tanto como los mismos Objetos. Él es el Portador del Orden.
Mientras te acercas, él te mirará a los ojos
pareciendo que atraviesa tu carne y fisgonea en tu propia alma. Él conocerá
cada pecado, cada culpa, cada debilidad, cada placer culpable, cada crimen.
Comenzará a interrogarte, preguntándote por todas esas cosas. Si no lo
hace, se te ha considerado demasiado contaminado para tener su Objeto y tendrás
que encontrar una manera de eliminar tu corrupción u ocultarla incluso al Portador,
si deseas tener este Objeto.
Si comienza, será un largo y agonizante
interrogatorio. Serás dejado bajo una lámpara muy caliente, desprovisto de
comida o bebida, y sometido a un aluvión de preguntas y acusaciones tan rápidas
en sucesión que no serás capaz de responder a la mitad de ellas. Te preguntará
sobre cada error que hayas cometido y deberás responder con la verdad, pues él
ya la sabe. Muchos han caído a la desesperación o al suicidio mientras las
viejas culpas los entierran. Si te las arreglas para sobrevivir a esta
experiencia rigurosa sin mentirle, serás recompensado. Si has mentido, tu alma
será sometida a encarcelamiento perpetuo en una prisión infernal, mientras tu
cuerpo es dejado desperdiciado en su forma terrenal.
La recompensa que recibirás de este Portador es un
revólver .44 Magnum. Con él, sin embargo, viene la carga de tener tus sueños
llenos de toda atrocidad jamás cometida en el nombre del orden. Cada acto de
brutalidad policial, los crímenes de cada estado fascista, cada genocidio,
serán los materiales de los que estarán hechos tus sueños ahora.
El revólver es el Objeto 234 de 538. Cada disparo
matará a tu objetivo, pero también acabará con la vida de un inocente. Tal
es el precio del orden.
235.
El Portador del Valor.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a
cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas
llegar. Cuando alcances el escritorio principal, mira a los ojos al asistente y
pregúntale si puedes visitar a El
Portador del Valor. El
vestíbulo comenzará a oscurecerse, un viento sutil soplará, haciéndose más
fuerte lentamente, en un gran vendaval. Toda señal de vida lentamente se
desvanecerá, y a continuación pasará lo mismo con los muebles. Lo último que
quedará allí será el recepcionista, colgado en el aire como un títere sin vida
en sus cuerdas, con sus mortíferos ojos rojos fijos en los tuyos, quien entre
la niebla emitirá una baja y siniestra risa, como si el Diablo en persona
estuviera riéndose de ti. Antes que la oscuridad te rodee, desaparecerá,
dejando un terrible eco entre el viento.
A medida que el manto de oscuridad se disipa ante ti,
un antiguo, largo y sinuoso camino de piedra comenzará a materializarse. Las
leyes de la física parecerán torcerse, pero ignora esto. Las llamas saltan de
la oscuridad más allá del camino, y rostros siempre cambiantes inscritos
en el corazón de este fuego, gritando sus últimos mensajes desesperados
mientras ellos descienden a la nada. Mientras el camino crece y mengua
alrededor de los bordes de la realidad, una niebla fría, plateada, descenderá
en el camino.
Pensamientos de desesperación anublarán tu mente,
sofocando tus sentimientos de alegría y representando esperanza inútil. Verás
al mundo quemarse ante ti, y a tus seres amados siendo asesinados en Sus manos.
Ninguno sobrevivirá, no importa que tan valientes parezcan ser. Sólo
aquellos lo suficientemente valientes para sustraerse a estas imágenes mentales
llevarán la suficiente fuerza de voluntad para continuar por el camino maldito,
pues muchas almas se han lanzado a las llamas que bordean la nulidad, en un
intento por liberar su mente contaminada.
A medida que viajas más lejos a través del Vacío,
cada vez será más difícil caminar correctamente. Incluso si tropiezas y te caes
sobre el terrible camino, no temas y continúa una vez más, o serás consumido
por el creciente Vacío a tu alrededor. Si tu determinación se mantiene intacta,
tu alma descuidada de los horrores de la niebla, y si mantienes tu cuerpo en
movimiento hacia adelante, entonces una figura encapuchada aparecerá ante ti,
mirando en tu dirección opuesta.
Se robará una mirada de ti por debajo de su
capucha, y comenzará a entrar rápidamente en el laberinto frente a ti. Aunque
tu cuerpo no sea capaz de soportar el peso de la gruesa niebla, debes instarlo
a continuar a un paso más rápido tras la figura, o te perderá en el laberinto,
sólo para contemplar tu cuerpo y reírse en diversión mientras las bestias del
Vacío consumen tu esencia ante él. Sólo fortaleciendo tu determinación podrás
alcanzar a la figura encapuchada.
A medida que te acercas al final del laberinto, con
tu mente tambaleándose al borde de la locura, la figura poco a poco se dará la
vuelta, quitándose su capucha. Su cara será la de tu amigo más cercano, y en un
lugar oscuro y sin esperanza, será un recuerdo cálido de la vida. Mientras te
acercas a la figura, su rostro comenzará a volverse más pálido, con su sonrisa
cubierta por una emoción de naturaleza malvada. Tu cuerpo comenzará a perder
lentamente la decreciente energía que tenías horas atrás, y te encontrarás a
merced de la figura ante ti. Tu “amigo” emitirá una risa baja, debilitando tus
ánimos al punto del colapso.
A medida que su cuerpo se muere aún más, y el
último atisbo de confianza abandona tu cuerpo, aquí es donde debes triunfar, ya
que en su arrogancia, la figura encapuchada ha dejado su punto más débil sin
vigilancia: La esperanza. Sólo aquellos con el más fuerte Valor pueden
aspirar a superar a la inminente figura, porque si te acobardas ante él,
ninguna misericordia te salvará, y tu alma se unirá a las de las llamas. Si te
las has arreglado para invocar toda tu voluntad, la figura comenzará a chillar,
con horror obrando en sus ojos. Su propia carne comenzará a derretirse hasta
que sólo queden los restos de su oscura y aún reluciente capucha.
Ponte los últimos restos de tu enemigo; deberían
quedarte bien. La Capucha
que llevas sobre tus hombros es el Objeto 235 de 538. Entre los oscuros y
turbulentos tiempos, el odio y la desesperación reinarán. Siempre que
lleves la Capucha ,
Ellos se apartarán en tu presencia.
Su Caída es inminente.
236.
El Portador de la
Confianza.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a
cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por
ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel
que se hace llamar El Portador de
la Confianza. Una ola de terror fluirá a través de la cara de
los trabajadores. Se pondrán de pie y abrirán una puerta de hierro al final del
pasillo. Baja las escaleras lentamente.
Comenzarás a oír dos niños riendo, un niño y una
niña. Si la niña deja de reír, sube las escaleras tan rápido como puedas, no
sea que quieras saber qué te estará esperando. Si el niño deja de reír,
continúa. Deberías llegar a la parte más baja, donde habrá una puerta. Ábrela
despacio y ciérrala cuando entres.
Un hombre estará frente a ti, sin cara y completamente
vestido de blanco. Verás que tiene un collar que parece partido a la mitad.
Estará hecho de huesos, y te atraerá hacia sí mismo. Sé resiliente y mantén la
posición. Si te acercas mucho él, quebrará cada hueso de tu cuerpo antes de
matarte. Pregúntale esto, ¿Quién puede
ayudarme a encontrarlos?
Su ‘cara’ no se moverá, pero la voz más horrorosa
que haya podido acontecer tus oídos te dirá la respuesta. Caminará detrás de
ti. Abre tus brazos y forma una “T” con tu cuerpo. Él te dirá: “¿Soy yo en quién confiarías?”. No
caigas en sus brazos, a menos que quieras ser lanzado a un destino mucho peor
que la muerte. Cierra tus ojos, rápidamente date la vuelta y déjate caer.
Sentirás el viento pasar por tu cabeza mientras caes por lo que parecerá una
eternidad. No abras los ojos, o habrá tierra al final de tu caída.
Si mantienes tus ojos cerrados y tus brazos
separados, te detendrás. Abre tus ojos y estarás de vuelta en la entrada de la
institución. Revisa tu bolsillo y verás que ahí está la otra mitad del collar
del hombre.
Este collar es el Objeto 236 de 538. ¿No hay nadie
en quién pueda confiar?
237.
El Portador del Espacio.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a
cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas ir
por ti mismo. Camina hacia el escritorio principal y exige ver a quien se hace
llamar El Portador del Espacio.
El trabajador se levantará y te agitará a través de una puerta. No vayas solo.
Dile, “El camino es muy largo para ir
solo”. Entonces serás llevado a la celda del Portador.
Primero se detendrán ante un pasillo. Podrás ver el
final, pero parecerá volverse más oscuro cuanto más lo mires. Comenzarás a oír
murmullos en un idioma que será aterrador, haciendo que cada sílaba provoque
que sea más y más difícil caminar. Debes seguir adelante, caminando por lo que
parecerán horas. Aparecerá una puerta, mira adentro. Al fondo se verá el Portador.
Se verá como un hombre ordinario ensuciado por la celda. Un overol blanco es todo lo que le cubre. Podrás notar que está
usando una venda de extraño diseño, será de color rojo y estará cubierto
con marcas de una lengua desconocida. Sus ojos brillarán a través de
ella con un aura que hace que parezca como si el mismo diablo la llevara.
La persona que te ha estado guiando abrirá la
puerta. No entres. El Portador
del Espacio podría estar vendado, pero estará muy consciente de donde te
ubicas. El guía ahora te dará una venda. Puedes rehusarte a ponértela e irte
sin consecuencias, si así lo deseas. Ten en cuenta que si te pones la venda,
estarás en el territorio del Portador.
Sabrás que llevas la venda, pero por alguna razón,
se sentirá como si simplemente estuvieras mirando en la oscuridad, tu visión
sin obstáculos. Si escuchas pasos dirigiéndose hacia ti, no intentes quitarte
la venda pues ya será demasiado tarde. Te sugiero que luches contra este Portador
durante el mayor tiempo que puedas, porque cuando finalmente te agotes, él no
tendrá un amigo en esta oscuridad, y hará cualquier cosa para mantenerse entretenido. Si escuchas los
suaves pasos de él caminando, por otro lado, permanece quieto.
Oirás algo que sonará como “Nxlekt” con su voz más
agónica, y tu cuerpo se sacudirá hacia adelante, obligándote a caminar. Sería
mejor no recordar que estabas frente a la celda y que pronto te encontrarás con
el Portador, pues este sólo pensamiento te conducirá a la locura. Mantente
avanzando y pronto te darás cuenta de que el espacio no es lo que te mantiene
aparte de este Portador. Seguirás adelante, hasta que escuches algo como
“Hkluz” en un susurro, como si alguien te hablara en el oído. Esto podría tomar
desde segundos hasta horas. Tu cuerpo se detendrá repentinamente. El Portador
debería estar a la vista ahora.
Se sugiere encarecidamente que mantengas los ojos
abiertos y no parpadees. En este reino no hay nada llamado “espacio”, y el Portador
se desplazará tan lejos como quiera en el tiempo que el plazca. Pestañea muchas
veces, y el Portador estará frente a frente, y su mera presencia será tan
estremecedora que podría detener tu corazón. Espera que ese sea el caso, porque
sería un éxtasis comparado con el plan del Portador. Concédete estar allí sin
parpadear por el tiempo suficiente, y el Portador no se moverá, esperando por
una oportunidad por pasar desapercibido.
Eventualmente, el Portador colapsará por tener que
mirarte mucho tiempo. Esta es tu única oportunidad. Rápidamente pregúntale: ¿Cómo el Objeto llega a su Portador? Oirás
un grito muy agudo, y te contará sobre Él, y cómo los Objetos fueron
esparcidos. La historia estará llena de imposibilidades, y atrocidades. Si
puedes soportar las palabras, deja solo al sonido de la voz del Portador, y te
dará una prenda roja. Estará caliente al tacto y será pesada, incluso con lo
pequeña que es. Te darás cuenta que es la misma que él llevaba en la celda.
Quítate la venda. El Portador estará en el mismo
lugar, y tú aún fuera de la celda. Ninguno de los dos se ha movido. Ahora
podrás ver sus ojos. Serán grandes y estarán mirándote, casi alcanzando tu
alma. Estarás sosteniendo su venda. Cierra la puerta, y vete de allí mientras recitas
las siguientes palabras:
“El
espacio es una idea, y su Portador yo seré
Ningún lugar está tan lejos de donde yo envejeceré.
Dar un paso podría ser como avanzar mil,
pero ver cada huella traerá gran dolor a mí.
Ningún clima, terremoto o lluvia me detendrá.
Yo soy el Portador del Espacio, mi reinado atestiguará.”
Ningún lugar está tan lejos de donde yo envejeceré.
Dar un paso podría ser como avanzar mil,
pero ver cada huella traerá gran dolor a mí.
Ningún clima, terremoto o lluvia me detendrá.
Yo soy el Portador del Espacio, mi reinado atestiguará.”
Si no recitas esto, el Portador lo hará. Ten
mucho miedo. No va a dejar que lo lleves tan fácilmente, entonces.
La venda es el Objeto 237 de 538. Ni siquiera
el espacio puede evitar que Ellos se reúnan juntos.
238.
El Portador de la Castidad.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a
cualquier recepción nupcial a donde puedas llegar. Aproxímate al novio,
felicítalo por su casamiento y pregúntale si alguien llamado El Portador
de la Castidad
aceptó su invitación. Lo que pase después dependerá de pura suerte o
conocimiento previo. Consultar al Objeto 228, El loro de la
Verdad con antelación te permitirá evadir esta parte de la prueba
del Portador. Si la novia de este hombre ha sentido placer sexual en cualquier
momento antes de su boda, el novio se ofenderá y te destruirá con lo que tenga
a mano. Sin embargo, si ella se ha mantenido totalmente casta, el novio te
saludará como si fueras un amigo muy querido suyo. Él llamará a más de una
de las damas de honor y les dirá que te lleven a la suite nupcial.
Mientras caminas por el imposiblemente largo
pasillo, verás que el tiempo avanza hacia atrás. Las fotos en el muro cambiarán
de imágenes digitales a gavillas de papel grandes y aún más hasta convertirse
en pinturas. Las ropas que tú y las damas de honor visten también regresarán en
el tiempo. Se aconseja que te deshagas de todos los aparatos modernos que
puedas estar llevando. Mantenerlos contigo no sólo te llevará directamente al
fracaso, pues Buscadores anteriores han sido quemados como brujas por poseer
prototipos de teléfonos. Cuando acabe el pasillo, tú y tus guías estarán
vestidos con ropaje del siglo 17, frente a una sólida puerta de madera. Una de
las damas de honor te llevará dentro de la habitación y te presentará a la novia.
Muestra el debido respeto a las mujeres, que encaje
con la época. Estas doncellas son inteligentes y pueden reconocer a aquellos
que no son como ellas. No van a ser capaces de hacer mucho por sí solas,
pero los caballeros que llamarán serán inmisericordes. Cuando las damas de
honor terminen de atender a la novia, se irán. Síguelas. Al salir, oirás
el tintineo de una llave que cae al suelo. Recógela y cierra la puerta detrás
de ti.
Camina hasta que ya no haya moros en la costa y
vuelve a entrar en la habitación. Asegúrate que la puerta está bloqueada, pues
es la única forma de que tengas el tiempo suficiente para llevar a cabo tu
prueba. Acércate a la novia, dale la llave y pregúntale lo siguiente: ¿Qué le ha hecho al mundo la tentación
sexual?
La novia se pondrá de pie, levantará su vestido y
revelará un cinturón de castidad. Usará la llave para quitárselo y comenzará a
tener relaciones sexuales contigo a un ritmo vertiginoso. A mitad del acto, la
puerta estará bajo ataque. El ‘novio’ se ha convertido en un caballero al
caminar por el pasillo y no estará contento de verte desflorando a su novia. Si
logra derribar la puerta antes que termines, serás cortado en pedazos, y tus
restos serán arrojados para alimentar a los perros. Permanecerás vivo y
consciente completamente.
Si la puerta aguanta hasta el final, el caballero
exigirá una explicación. La novia comenzará a gritar sobre cómo forzaste la
cerradura y cómo la violaste. El caballero arremeterá contra ti y te dejará
inconsciente. Despertarás en una iglesia, atado a una mesa, rodeado de monjes.
Si hay alguien más aparte de los monjes allí, usa el poco tiempo que te queda
para hacer las paces con tu ser superior. El fraile estará a tus pies. Una vez
haya visto que has despertado, te contará sobre cada vez que los deseos
sexuales han traído dolor y sufrimiento al mundo. Te contará historias sobre
hijos no deseados, niños abusados y posteriormente asesinados, y personas que
hayan muerto por ETS.
Las palabras que dice presionarán sobre tu corazón
y te darás cuenta de cuán rara y preciosa ha sido tu vida. Aún peor, te
dirá cómo la desviación sexual dará lugar a la unidad de los Objetos. Te será
revelado cómo lo traerás a Él al mundo a través de tus deseos sexuales. El
fraile terminará de hablar y sostendrá un cuchillo de plata. Siéntete
confortado por el hecho de que ahora, obtener el Objeto será un hecho
seguro. Sin embargo, servirá como un pequeño consuelo cuando el monje te
castre totalmente en un intento de resolver el problema. Es seguro que el dolor
provocará que te desmayes, y no hay ninguna razón para combatirlo.
Despertarás sobre tu cama, y llegarás a la plena
convicción de que ahora eres un eunuco. El cuchillo que el fraile utilizó estará a tu lado,
permanentemente manchado de tu sangre.
El Cuchillo plateado de la Castidad es el Objeto 238
de 538. Siempre hay otra manera.
239.
El Portador de los Detalles.
En cualquier ciudad, en cualquier país, encuentra y
visita una biblioteca antigua, que tenga al menos 50 años de antigüedad. Ve al
mostrador de información y pide que te lleven ante El Portador de los Detalles.
El encargado se mostrará reacio, incluso asustado por tu consulta. En un
principio se te dirá que tal cosa no existe en su biblioteca. Ignora esto e
insiste en ser llevado al Portador. Eventualmente se rendirá, aunque no te
llevarán a ninguna parte. Te darán un número de teléfono en una hoja de papel.
Toma el número y comienza a buscarlo, siguiendo las
secciones de la biblioteca. Verás que dirige a una zona muy profunda de la
biblioteca; más profunda de lo que debería ser. Continúa buscando, y no mires
atrás. Ya no hay vuelta atrás, las estanterías no permitirán que te vayas y
bloquearán tu camino. Si persistes en tratar de escapar, ellos te
aplastarán, y encuadernarán tu carne y alma en un libro que se mantendrá allí
por toda la eternidad. Sigue adelante y permanece buscando el número que
recibiste.
Habrá murmullos entre los estantes, y se harán más
fuertes a medida que te acercas a tu destino. No les llames, pues no son
humanos, y no les gusta ser molestados. Sigue adelante, y déjalos que susurren
sin interrupción. no encontrarás el número antes que un par de estantes te
bloquee el paso. Si te das la vuelta, verás que otro par de estantes te
encierra. Quédate donde estás, y ni siquiera pienses en escapar. Cualquier
intento de arrancar será recibido con una rápida muerte.
No te muevas, y se oirá una voz áspera hablar desde
los estantes. No importa lo que te diga, sólo hay una respuesta correcta, “Deseo aprender”.
Te hará tres preguntas, todas ellas relacionadas
con tu vida y tus seres amados. Por cada respuesta, te proveerá con dolorosos
detalles, todos ellos disiparán la confianza y seguridad sobre quien sea objeto
de pregunta: estando cada uno a la vista en todo momento. Ya se trate de
tu madre, tu cónyuge o tu mejor amigo. Estos detalles son verdaderos, la
realidad. No se pueden discutir.
Cuando esté hecho, permanecerá en silencio por un
corto período de tiempo, permitiéndote digerir esos pequeños detalles que
pasaste por alto sobre tu vida. Preguntará: “¿Aceptas esto?”
No mientas, pues es un desafío difícil. Puede oler
las mentiras. Sólo si aceptas estas horribles cosas en tu corazón y dices la
verdad, te permitirá vivir. No hay lugar para los débiles de corazón
aquí. Si por casualidad eres fuerte de corazón y sobrevives, los dos
conjuntos de estantes que te dejaron atrapado se moverán fuera del camino y
serás libre de irte. Sin embargo, no te vayas demasiado rápido.
Un libro caerá desde uno de los estantes al suelo,
encuadernado con una polvorienta cubierta de cuero marrón. En la cubierta hay
una muesca en forma de una oreja humana, en su columna vertebral estará el
número que te dieron, escrito en tinta carmesí. Este libro es el Portador, y
con gusto te dará detalles similares, todo lo que debes hacer es preguntar.
Este libro, el Portador, es el Objeto 239 de 538.
Aún quedan doscientos noventa y nueve, y si Ellos se reúnen juntos, estarán
sobre tus hombros. Pero, ¿quién se preocupa por los detalles, de todos
modos?
240.
El Portador del Desenlace.
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a
cualquier teatro antes que comience la primera obra del día, y pregunta a la
persona en boletería por un boleto para ver a El Portador del Desenlace.
Si te dice, “Ya se han agotado”,
ya es demasiado tarde. Vete, el Objeto nunca será tuyo. Si te da un boleto,
cierra los ojos y camina hacia el teatro. Si permaneciste con los ojos
cerrados, pasarás por un auditorio con un escenario negro sólido y miles de
filas de asientos rojos. Las cortinas estarán cerradas. El salón estará lleno
de gente, pero será demasiado oscuro para ver a cualquiera de ellos con
claridad. Sólo tienes que encontrar un asiento y sentarte en silencio. La obra
debe comenzar pronto.
Esta obra no será como ninguna que hayas visto. La
utilería y telones de fondo estarán en llamas. El salón estará saturado con el
olor agrio del azufre. Las palabras dichas no tendrán sentido. Demonios darán
grandes zancadas sobre el escenario y duendes bailarán. Tus seres queridos
muertos también aparecerán en escena. La obra será sobre aquellos atrapados en
el Infierno.
Tendrás que ser muy cuidadoso aquí. Incluso el más
mínimo error puede provocar tu desaparición. Sigue las reacciones de la
multitud. Si aplauden, aplaude lo más fuerte que puedas. Si lloran, rompe en
llanto falso. Debes ser muy rápido, ya que sus reacciones serán repentinas:
pueden reírse por tres minutos, luego empezar a llorar por doce segundos, para
volver a morir de risa.
Si no los sigues perfectamente, la gente a tu
alrededor se enojará y un acomodador te sacará por revoltoso - tu destino
será explicado luego. Si alguien más es sacado del teatro, ignóralo. Cualquier
reacción hará que los acomodadores piensen que eres el alborotador, y te
sacarán a ti también. Esas personas son otros Buscadores. Ellos vienen del
pasado y del futuro. Cada Buscador a través del tiempo que haya preguntado por
el Portador del Desenlace estará en este teatro. No seas tentado, quédate con
la multitud.
A medida que la obra avanza, te sentirás cada vez
más débil. Pase lo que pase, nunca debes caer dormido, nunca. Y tampoco debes
permitir que tus sentidos adormecidos dejen de seguir las reacciones de la
multitud. Si caes dormido, tu destino será explicado luego.
La obra continuará hasta que sólo haya un Buscador.
Si eres lo suficientemente hábil para evitar a los acomodadores a este punto,
la multitud ovacionará repentinamente y la cortina se cerrará. El narrador te
llamará al escenario para hacer reverencia. En ese momento, caminar será algo
doloroso por el agotamiento. Debes perseverar. Si no te levantas en los
siguientes treinta segundos, un acomodador te llevará al escenario, y
experimentarás un “desenlace” mucho más doloroso.
Si te las arreglas para levantarte, una luz te
iluminará. La audiencia caerá silenciosa mientras te aproximas al escenario. Te
acostumbrarás al proyector después de unos minutos y serás capaz de ver a la
multitud por primera vez. Te darás cuenta de que sus piernas están atadas
al techo con cuerdas. No son más que cuerpos pintados para parecer vivos.
Cuando llegues al escenario, haz una reverencia.
Entonces, enfrentando a la audiencia, pregunta: ¿Qué pasa con los actores luego del desenlace? Decir otra
cosa enojará a la audiencia. Ellos abuchearán y chiflarán, y los demonios de la
obra reaparecerán y te arrastrarán hacia las profundidades del Infierno. Di la
pregunta correcta, y el narrador sonreirá y dirá: “¡Por supuesto, no nos olvidemos de tus actores de reparto!” Todos
los Buscadores sacados fuera regresarán, y los que estaban durmiendo
despertarán. Irán al escenario tras de ti.
Les escucharás susurrar, “¿Por qué me dormí?” o
“¿Por qué no escuché?” Ellos lo dirán uno a uno, pero lo harán de
forma tan fluida que parecerá que todos hablaran al mismo tiempo. Nunca los
interrumpas. Si lo haces, ellos dejarán de hablar. El narrador, los Buscadores,
y la audiencia permanecerán en silencio e inmóviles para siempre; ya no hay forma
de regresar de este punto, y no podrás progresar más.
Cuando hayan terminado, el narrador regañará a los
Buscadores. Él va a decir que no estaban lo suficientemente interesados en el
desenlace, y que deberían haber escuchado más. Debido a su apatía, estarán
condenados a nunca conocer el final de esta obra infernal. Aquí, notarás que
cada Buscador ha sido tirado con las mismas cuerdas que la audiencia. Si no, no
importa. Lo notarás ahora. Cuando termine de reprenderlos, cada cuerda brillará
con un tenue color amarillo.
Los Buscadores intentarán arrancarse las cuerdas.
Sin embargo, ellos estarán muy débiles para mover sus brazos. Una a una, sus
cuerdas se desvanecerán y cada uno de ellos morirá a tus pies. Verlos morir
será como ver a tu propia familia caer sin poder hacer nada, frente a ti. Aún
así, debes aplaudir a cada uno por su desempeño mientras luchan. Cuando todos
hayan muerto con excepción de uno, este último irá donde ti y dirá: “¿Es éste realmente el desenlace?”.
El narrador romperá en una carcajada, y responderá,
“¡Estamos a punto de averiguarlo!”.
En ese momento, notarás que las mismas cuerdas sobresalen de tu piel. Estarán
enterradas bajo tu piel con ganchos. No importa qué tan débil te sientas,
deberás arrancarte esos ganchos. Su brillo es la última pizca de vida dejando
tu cuerpo. Sólo tendrás medio minuto para hacer esto. Si logras quitarte las
cuerdas, el último Buscador te mirará con una sonrisa y dirá: “Eres una inspiración para todos nosotros”.
Sus ojos se llenarán de lágrimas, y él se ahogará de felicidad por conocerte.
Momentos después, colapsará, muerto junto a los otros. Por triste que sea,
un sentimiento sereno de realización se precipitará sobre ti.
Tus seres amados vendrán al escenario y harán una
reverencia. Puedes aprovechar esta oportunidad para hablar con ellos. La
audiencia aplaudirá por última vez y comenzarán a irse. Si la audiencia entera
sale, las puertas se cerrarán, las luces se apagarán, y quedarás atrapado en el
teatro por todo el resto de la eternidad. Antes que esto pase, vuélvete a la
audiencia, cierra tus ojos, haz una reverencia, y ve hacia atrás.
Cuando abras los ojos, estarás fuera del teatro,
justo al término de la obra. Un grupo de gente estará caminando fuera, hablando
acerca de la obra infernal. Ellos te ignorarán y desaparecerán entre la noche.
Las cuerdas que tienes son el Objeto 240 de 538.
Después del desenlace, ningún maestro tirará de las cuerdas.
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