domingo, 6 de julio de 2014

Los Portadores - 361 al 370


361. El Portador de la Lógica.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando llegues al escritorio de recepción, pregunta si puedes visitar a quien se hace llamar El Portador de la Lógica. El trabajador preguntará por qué deseas verlo, responde con la verdad. Cuando te indique seguirlo, cuenta cuántos pasos da desde entonces; necesitarás saberlo luego.
Pasarán a través de varios sectores que no deberían existir, bajarán varias escaleras, y recorrerán varios pasillos. No pierdas la cuenta; esto hará la diferencia entre dos posibles eventos. Cuando el trabajador se detenga ante una puerta de metal, deja de contar. Si el número de pasos fueron 361, párate frente a la puerta y golpéala siete veces. Si es menor a 361, date la vuelta y aléjate tantos pasos hayan faltado. El trabajador volverá y te llevará con seguridad fuera del edificio, y cuando salgas, no recordarás qué has hecho allí. Por otro lado, si el número es mayor a 361, entonces ya estarás desintegrado. Él no ve razón para que debas continuar.
Luego de golpear la puerta, se abrirá, y el trabajador ya no estará allí. En el interior habrá una sala muy bien iluminada, pintada en cada lado un tono diferente de color gris. En el centro estará de pie una forma humanoide, pero sin pelo, rostro o rasgos que indiquen algún género. La forma carece de rasgos distintivos, pero es fácil de ver claramente. No dejes de mirarla. La criatura dará un paso adelante y te ofrecerá su mano. Todo tiene sentido, te ofrece otra tentadora elección. No aceptes su ofrecimiento, pues una sabiduría misteriosa te mostrará el error de tus caminos y destruirá todo lo que eres, convirtiéndote en el nuevo Portador. Di claramente: No deseo este poder, pues me encadenará. El Portador bajará su mano.
Él ya conoce la pregunta, y mientras su mano baja, tú sabrás la respuesta. Ahora, la prueba difícil; cierra los ojos y cree firmemente que estás donde viste al trabajador que te guió. Deberás dar por hecho que no estás en la sala gris. La respuesta que se te ha dado escapa a todo posible entendimiento, pero trae consigo una increíble revelación acerca de ti mismo. Si no tienes la suficiente voluntad, la existencia perderá todo su significado y esta sala será tu hogar por toda la eternidad.
Despierta de la razón, y te irás más sabio que cuando llegaste.
La respuesta es el Objeto 361 de 538. Es por esa razón que eres.

362.  El Portador de la Apatía.

En cualquier lugar abierto del mundo, ve donde esté un Nogal Negro: solo. No uses otro tipo de árbol. Una vez llegues hasta él, acércate y pon tu frente contra su tronco, mirando sólo las raíces del árbol. Pon tu mano izquierda sobre una de sus ramas bajas y susurra: “Sólo deseo buena voluntad para El Portador de la Apatía“.
Cuenta hasta veintitrés fuerte luego de abordar al árbol. No muevas un sólo músculo hasta que hayas contado todo, o el tronco se partirá, revelando dientes filosos que te abrirán y te devorarán desde dentro. Hazlo bien, y el árbol se quebrará hacia atrás, donde podrás ver un tortuoso tramo de escaleras que dirigen hacia abajo, bañadas en oscuridad. Desciende.
Mientras te adentras en lo oscuro, serás recibido por los más agonizantes lamentos, gritos de tormento y piedad. No importa qué sea, si se trata de una persona pidiendo ayuda, o si oyes la voz de tu propia madre llamándote personalmente, no deberás responder, pues si lo haces, las escaleras se aflojarán e inmediatamente estarás cayendo en picado hacia lo más profundo del Infierno.
Mantente estoico, y pronto llegarás a un gran y antiguo teatro. El telón rojo estará bajado en el escenario, y sólo una persona estará en el auditorio. Acércate a ella y siéntate en el lujoso asiento a su lado. Ella mirará hacia el telón, pero si posa su mirada sobre ti aunque sea por un segundo, deberás gritar: “¡Tengo mi entrada!”. Si su mirada no se aparte de ti, sólo cierra los ojos y espera a que te descuarticen.
Si hiciste bien, siéntate a su lado y mira hacia el telón hasta que se levante y las luces se desvanezcan. La obra que viene será absolutamente desgarradora. Sólo los más crueles cuentos de desesperación, alegría y traición se actuarán en el escenario. Cada acto despertará cada emoción humana imaginable: amor, miedo, felicidad, rabia, celos, cada sensación que hayas experimentado en la vida.
Luego que la obra haya terminado y todos los actores hayan hecho su reverencia, la mujer preguntará: “¿Qué tal la obra?” Mírala sin emoción, y responde indiferente: “Me pareció de mal gusto”. Cualquier otra opinión hará que tus ojos sean arrancados. Ella te mirará como is hubiera sido abofeteada. Los siguientes minutos ella tratará de razonar contigo, hacerte admitir que la obra era fantástica y alucinante. No importa lo que ella señale, apégate a tu respuesta original y no muestres emociones.
Eventualmente, ella comenzará a mostrar desagrado hacia ti, despreciándote y burlándose por tu ingratitud y egoísmo. Mira fijamente hacia el telón y no te muevas ni por una fracción de segundo. Por la periferia de tu visión, notarás que ella está cambiando; su carne y sus huesos derritiéndose y entrelazándose hasta que ya no haya ninguna mujer a tu lado.
Cuando ella alcance el clímax de sus amenazas y maldiciones, comenzará a atacar a tus seres queridos, con promesas de muertes horribles y tormentos si no reconsideras tu opinión. A este punto, antes que se torne peor, mírala a sus ojos, incluso y es ahora una grotesca y desfigurada criatura, y di con toda confianza: “Tu opinión cada vez es peor”.
Si fallas en mostrarte dominante, ella va a comenzar a reírse mientras te empala con una de sus costillas. De otro modo, inclinará su cabeza en señal de derrota y se quejará. Ahora es seguro hacer la pregunta en cualquier emoción que sientas.
¿Qué se le pedirá a los Buscadores? Ella contestará en poco más de un gemido en su auto-compasión. Luego que te haya dado su desesperada respuesta, cierra tus ojos y pliega tus brazos en la huesuda criatura.
Cuando abras los ojos, estarás abrazando al Nogal Negro donde comenzaste, En tu mano izquierda tendrás un cartel de una obra de teatro.
El Cartel es el Objeto 362 de 538. Nunca veas la obra que promociona.

363. El Portador de la Tragedia.

Da media vuelta y retírate. No quieres hacer esto. Deja que alguien más lo haga, quien sea, menos tú. Si tú eres ese “alguien más”, entonces te deseo la mejor de las fortunas.
Ve a cualquier parque público donde haya gente. Obtén una buena vista del lugar. Empápate de felicidad. Respira el aire fresco. Recuerda esa escena, porque será la última vez que sentirás alegría en tu vida. Ahora, cierra tus ojos. Imagina el parque como tierras devastadas y desoladas, y asegúrate de prestar atención especial a los pequeños detalles. Cuando sientas que estás preparado, abre los ojos.
Si ves un árbol cayendo y escuchas un crujido, ve inmediatamente hacia allá. Busca un cuerpo muerto. Si encuentras uno, consume una gota de su sangre. No importa como lo hagas, sólo hazlo antes que alguien más tenga la oportunidad. Si comienzas a vomitar violentamente, felicitaciones, has sido aceptado. Si no encuentras un cuerpo del cual obtener su sangre, o si no vomitas, has sido rechazado. Por razones desconocidas, el Portador no te matará ni condenará tu alma a eterno tormento; de hecho, te dejará caminar libremente. Podrías intentarlo de nuevo, pero el pensamiento no entrará en tu mente.
Dejarás de vomitar en breve. Una vez lo hagas, notarás que ni el árbol ni el cuerpo están allí. Nadie estará en el parque ahora. Lo segundo que notarás es que tu vómito produjo un crudo agujero en el suelo. Si decides regresar, hazlo ahora, pues una vez entres al agujero, no podrás salir hasta que pases la prueba. No hay penalización por retirarse. De hecho, el Portador te recompensará por ser aceptado en primer lugar convirtiendo tu mundo en un lugar feliz. Nunca sabrás de otra tragedia. Esta es la mejor opción, pero si deseas obtener el Objeto, salta en el agujero.
La prueba ha comenzado.
Estarás en las ruinas de la que una vez fue una gran ciudad. Mira a tu alrededor y busca algún esqueleto. Cuando lo encuentres, tócalo. Sus órganos comenzarán a restaurarse uno a uno hasta que parezca una persona durmiendo. Una vez esté hecho, haz lo mismo con otro esqueleto, hasta que los hayas restaurado a todos. Una vez termines con esto, te darás cuenta que todos los esqueletos estarán a tu espalda. Ve hacia la multitud. Comenzarán a gritarte y abuchearte, algunos podrían atacarte, pero no reacciones. Mientras te adentras en la multitud, sus amenazas serán más desagradables y sus ataques te hostigarán más. Al final, la gente comenzará a hacer cosas por lo que serían arrestados en muchos países. Eventualmente, llegarás al final. Dirígete hacia la multitud y susurra: ¿Es esta fachada tan débil como yo había pensado?
Si has reaccionado de alguna forma mientras cruzabas, habrás fallado la prueba. Ellos continuarán insultándote y atacándote, pero no sentirás dolor. Simplemente yacerás allí, por siempre perdido en tus sueños. Si perseveraste, repentinamente todos se sentirán culpables por lo que te han hecho. Comenzarán a llorar y te pedirán que los perdones. Sin embargo, no debes hacerlo. Tendrás que matarlos. Deberás proceder de formas que se equiparen al peor de los sociópatas. No dudes y sientas piedad.
Tus músculos te dolerán, te sentirás cansado, hambriento y sediento. Intenta ignorar lo mejor que puedas estas sensaciones, porque deberás soportarlas por bastante tiempo. La multitud se asustará y arrancará de ti, y necesitarás perseguir a cada persona por mucho tiempo hasta que puedas atraparlos. Este proceso podría tomarte semanas, pero no debes detenerte. Al final, atraparás a alguien que tendrá el mismo aspecto que tú. Será la última persona viva, pero no la mates. Mira tu reflejo en sus ojos. Una vez te veas, él te dirá: “¡No somos los responsables!”.
Respóndele: ¿Quién es el culpable si no eres tú? Si sentiste remordimiento durante tu frenesí asesino, tu doble desaparecerá y permanecerás aquí el resto de tu vida, siempre enojado por tu fracaso. Si no, tu doble te dará un pedazo de papel y un lápiz. Deberás escribir en él las siguientes palabras: “¿Puede ser retrasado?”.
Tan pronto como termines, cerrarás los ojos involuntariamente y dormirás. Cuando despiertes, estarás de regreso en tu hogar con tu esposa e hijos. Si no los tienes, ellos existirán, y tu memoria será modificada para incluirlos. Cada día deberás ir a tu trabajo (también recreado si no lo tenías) y regresa para cuidar a tus hijos. Vive una vida feliz, haz donaciones, y ayuda a extraños. Esto suena fácil, pero a medida que pase el tiempo, tu vida se desmoronará. Serás despedido, tu esposa se volverá alcohólica, tus hijos serán drogadictos y parecerá que la existencia te odia. A pesar de todo esto, tendrás que mantenerte positivo. Piensa que al menos estás vivo.
Luego de un año completo, regresarás y verás que tus hijos están perdidos. Tu esposa te dirá que tus hijos fueron secuestrados en medio de sollozos. Escúchala cuidadosamente. Si ella menciona una nota de rescate, es que has fallado en permanecer positivo y pasarás el resto de tu vida solo y sin hogar. Si no, dile: “Yo no podría haber negociado más”.
Ella te llevará a una puerta en el suelo de la casa que nunca habrás visto en todo el año. Abre la trampilla y entra. Notarás que estás en una habitación oscura y polvorienta. Ve a cualquier esquina y ponte en posición fetal. Espera hasta que una ola de tristeza se apodere de ti, y luego grita: ¿Por qué debemos continuar?
La trampilla se cerrará. La habitación estará completamente desprovista de luz. A este punto, te sentirás mucho mas triste que nunca. Comenzarás a pensar en lo que te ha pasado, y en lo que tiene que pasarte. No dejes que ello entre en tus pensamientos. Luego de algunos días, la puerta se abrirá, pero no te muevas. Sigue pensando en tu vida, hasta que llegues a una conclusión crucial. Ahora podrás salir de la habitación. La casa se ha transformado en otro edificio demolido en las tierras devastadas.
Ve hacia el sol y grita lo que concluiste. Luego, grita: “¡Y me curaré con el tiempo!”. Sigue al sol, y pronto estarás subiendo escaleras invisibles. Camina con una sonrisa optimista en tu rostro. Si realmente has aprendido algo de tu experiencia, luego de un minuto verás un compilatorio de imágenes. Tómalo y examina las cinco imágenes allí.
La primera muestra a una multitud y tú caminando entre ellos.
La segunda es de un asesinato que cometiste en una persona de la multitud.
La tercera será de ti dando limosna a alguien con un todo melancólico en tu rostro.
La cuarta te muestra en posición fetal en la habitación oscura.
La quinta es una imagen tuya con una sonrisa optimista.
Date la vuelta y mira las tierras devastadas. Imagínalas y cierra tus ojos. Presta atención a los pequeños detalles, deberían ser los mismos. Una vez hayas examinado esa imagen en tu mente, te darás cuenta que es el lugar exacto en el que comenzaste. Abre los ojos. Estarás de regreso en el parque, sosteniendo las imágenes en tu mano.
Este compilatorio de imágenes es el Objeto 363 de 538. Nunca sabrás qué hace realmente.
La tragedia tiene su precio, pero la vida continúa.

364. El Portador del Glifo.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar, e inmediatamente pregunta a alguna secretaria por ver a El Portador del Glifo. Ella podría o no estar de acuerdo con esto, no importa. Por alguna razón, ella se excusará: quizás con un poco de papeleo o porque necesita una taza de café.
Tan pronto ella desaparezca de la vista, sal del edificio inmediatamente. Ella representa al Primer Guardián, y es la más rápida de los siete. Es mejor que estés fuera del alcance de las ventanas y que la puerta esté cerrada para cuando ella regrese. Espera, y no intentes mirar al edificio. Por lo que sea que quede de valor en tu mente, no intentes mirar por las ventanas, ni siquiera a través de la calle. Si sientes un viento desgarrador y brutal sobre ti y tus alrededores, podrás reentrar.
Dentro habrá un asesino. Cada hombre, mujer y niño estará muerto, con sus ojos reventados. La sangre estará esparcida por los muros, el techo, y rezumará de sus bocas y cuellos. Ahora debes moverte con rapidez, pues entre la sangre está el Segundo Guardián, el cual yace escondido entre los cuerpos. Donde estaba originalmente el escritorio habrá una grieta en el aire. Es una rasgadura en el tejido de la realidad, oscuro y arremolinado. Debes entrar, si es que fuiste lo suficientemente rápido como para aún estar vivo.
Del otro lado todo estará frío y oscuro. Comienza a caminar. No te detengas bajo ninguna circunstancia. Podrías caminar por horas, o quizás días; el tiempo es irrelevante aquí. Si el Tercer Guardián se interesa en tu camino, entonces verás una partícula de luz entre la oscuridad. De otro modo, prepárate para vagar por este inframundo en su forma abisal.
La luz que sigues iluminará una puerta de madera, con un pomo en el medio. Ten cuidado ahora, pues el Tercer Guardián te está vigilando. Gira el pomo dos veces en sentido horario y tira la puerta. Si la puerta se atasca, o si escuchas un ruido sordo, que sepas esto: has fallado, y vas a morir en las fauces de lo que esté detrás de la puerta.
Si haces todo bien, entonces llegarás a una habitación circular con luz blanca de ambiente. A lo largo del muro del otro lado verás cuatro estatuas talladas en obsidiana. Sentado en el suelo en medio de la habitación estará un niño pequeño, vestido con harapos y con una venda en los ojos atada alrededor de la cabeza. Este es el Portador. No hables, hacerlo despertará a las estatuas, los cuatro Guardianes restantes. En lugar de eso, acércate silenciosamente al niño y quítale la venda de los ojos. Donde deberían estar sus ojos habrán cuencas vacías y carbonizadas. Ahora quítate tus ojos y dáselos al niño. Esto será difícil si no has llevado contigo un objeto punzante como un escalpelo. Será algo agonizante, pero no deberás hacer ningún ruido; las estatuas escuchan, y están hambrientas de tu alma.
Si haces todo correctamente, entonces tú y el niño aparecerán en medio del vacío. Debajo de ti, aunque no tengas ojos, podrás ver al niño trazar un patrón con su dedo. El símbolo será enorme y brillará en la oscuridad, y entonces entenderás. Verás cómo su trayectoria aborda este universo y se conecta con los demás. Verás su arco de circuitos dentro y fuera de los pliegues de cada realidad, ver sus bucles envolver cosmos que aún están por nacer, y he aquí como su patrón interminable ensombrece mundos moribundos y planos de existencia. Ahora que tú y el Portador están solos, pregunta: ¿Cuándo vendrán todos juntos?
El niño te responderá. Explicará Su comienzo, como Ellos se reunirán, y cómo han guardado este último secreto, este mapa en la fundación de la existencia.
Contemplar físicamente este símbolo, el Glifo, está prohibido para cualquier mortal, y esto causará que la visión de Él quemará la vista el niño, que al contrario de él, también es mortal. No te preocupes, tu visión desde el Glifo será más que suficiente comparado con tus viejos ojos. Se quemará en la negrura de tu mente. Con tu nuevo método de visión rápidamente podrás buscar tu mundo y entrar. Entonces emergerás a través de la grieta, de regreso en el festín de sangre de la institución. La grieta se desdoblará en sí misma detrás tuyo. La forma en que ves te permitirá fácilmente detectar al Guardián escondido entre los cuerpos, y él sabrá que has tenido éxito. Ignóralo.
El Glifo es el Objeto 364 de 538. Los Objetos se relacionan con muchas cosas; para ti, son el Mapa hasta el Final.


365. El Portador del Año.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando alcances el escritorio principal, pregunta al trabajador si puedes visitar a El Portador del Año. El operador levantará una ceja, inquisitivo, pero no hablará. Si el trabajador sólo rueda los ojos y vuelve a su trabajo, sal en silencio del edificio. Llamará a seguridad si lo molestas, y aunque no serás herido, obtendrás una reputación vergonzosa mientras eres sacado por la fuerza.
Si el trabajador baja la mirada y murmura: “¿Cuántos de estos psicópatas van a venir aquí? Digo, no tiene por qué ser este lugar”, habrás llegado al lugar indicado. Serás guiado a través del complejo. No te preocupes por perderte; puedes mirar cuanto quieras a tu alrededor. Siéntete libre de explorar. Este lugar es seguro, y no habrán monstruosidades impronunciables esperado tras las puertas a que pases.
El trabajador te mostrará una puerta que desafía toda descripción terrenal. Simplemente te observará, esperando a que la abras. Hazlo; sentirás que palpan tu mente, husmeando en cada uno de tus pensamientos sobre aquello que buscas. La puerta se abrirá suavemente, y deberás dar algunos pasos en la cegadora luz. Pasarás rápidamente a través de esta barrera, y llegarás a una ciudad pequeña y pintoresca. Cada paso que des, pasará un mes en la ciudad. Ve hacia el único edificio con una puerta azul. Mientras caminas, fíjate como los niños crecen. Ellos no te notarán, pero si uno de ellos empieza a abatir a los otros niños, corre. Haz caso omiso de la cantidad de pasos que das, pero es esencial que llegues al edificio con una puerta azul antes de que todos los residentes de la ciudad mueran.
Dentro del edificio estarán todos aquellos que murieron antes que llegaras. Ellos se voltearán hacia ti, cada uno llevando algo diferente. Si alguno lleva un gran calendario, que sepas que tu búsqueda ha fallado. No serás capaz de moverte, a medida que el hombre abre el calendario y tiras de texto vuelan hacia ti, desgarrándote una y otra vez. Pero si nadie lleva uno, ignóralos, ninguno de ellos es el Portador; él mirará tus acciones. Camina entre la gente, no harán nada mientras pasas. Este edificio es el ayuntamiento, y en la parte trasera hay un tablón de anuncios. Al lado de éste hay un calendario gigantesco, cuyos días están cubiertos de numerosos eventos que darán lugar en esta ciudad. El calendario indicará que es el día en que naciste, y escrito en el día de hoy estarán las palabras “Sacrificio Infantil”.
Cuando termines de leer, rompe el calendario y el muro revelará un portal tras él. Lánzate inmediatamente, pues el Portador te ha vigilado y querrá cerrar esta vía de escape. Mantén un férreo control sobre el calendario mientras caes. Podría tomar un minuto como un milenio, pero mantén tus manos en el calendario. Es lo único que te guía en tu descenso hacia el olvido.
Si te mueves lo suficientemente rápido, te encontrarás en el piso bajo el escritorio de la institución a donde fuiste. El trabajador te mirará y dirá: “Te tomó bastante tiempo”. Rápidamente levántate y espera que nadie te vea mientras sales. Las habladurías se propagan rápido, ya sabes. Ve a cualquier lugar que puedas llamar hogar, y en la cocina, dentro del horno (o sobre el piso en caso que no tengas horno) estará un pequeño planificador negro, lleno de palabras escritas en un lenguaje desconocido.
Este planificador es el Objeto 365 de 538. El último día en la agenda es tu cumpleaños, y aún debe tener “planes” escritos allí.

366. El Portador del Sadismo.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Una vez entres, asegúrate que te diriges hacia la recepción sin miedo ni duda para exigir ver a quién se hace llamar El Portador del Sadismo. Si el empleado se ríe, correr no te salvará del horrendo final que ahora te espera. Pero si levanta una ceja y te dice que nunca antes ha oído hablar de aquél ser, agárralo del cuello de su camisa y levántalo de su silla. Exige otra vez ver al Portador, y la persona moverá su mano hacia algún tipo de palanca. No lo sueltes mientras la acciona, no lo sueltes mientras el suelo de desvanece y caes. Lo necesitas para seguir avanzando.
Parecerá que caes por un largo período de tiempo, pero no sueltes al empleado en ningún momento durante esto. Eventualmente aterrizarás sobre el suelo, el cual estará cubierto de espinas metálicas, las cuales perforarán tu piel, comenzando el dolor que experimentarás en este reino. No debes ignorar el dolor, que lo sepas.
Todo el piso estará cubierto de variados y dolorosos objetos. No sólo espinas metálicas, sino también brasas ardientes, seguidas casi instantáneamente por agua superficial la cual parecerá estar llena de pirañas. También habrán zonas congeladas que sin duda congelarán tus torturados pies y quizás el hielo los deje adheridos a su superficie. No muchos parecen aguantar hasta que sus pies se desmoronen, pero es importante que fuerces al empleado a ir contigo. Disfruta del dolor que recibe, cada agonizante paso. Llegarán a una puerta cargada eléctricamente. Obliga al empleado a que la abra y continúen por la siguiente dolorosa prueba.
Ésta consistirá en lo que más temes, lo que más te carcome y tortura, y está bien que muestres miedo y dolor; esto complace al Portador del Sadismo. Así que, no lo niegues ni trates de actuar valiente. Has enfrentado muchos horrores, por ahora estoy seguro que el temor a la muerte ya no es tu más grande miedo. Pero si lo es, entonces relájate; tu muerte será rápida.
Si no, tendrás que negociar con esta tortura, con el empleado disfrutando de ella. Si este ser sádico no te enfurece mientras sufres, entonces vas a fallar. Si lo hace, y si te las arreglas para maldecir y gritar que te gustaría que él enfrente la peor tortura imaginable, entonces tu tormento terminará, y el del empleado comenzará. No deberás mostrar ni una pizca de compasión; no dejes que tu corazón sea suavizado por sus gritos de piedad. En lugar de eso, luego de varios minutos, deberás exigir que su tortura sea peor aún, que ya no exista una peor tortura posible.
Si eres convincente, el Portador caminará hacia la cámara donde te encuentras. No te dejes engañar por su apariencia, pues aunque parezca débil y apacible, su vestido rojo no siempre fue rojo. Ella te hará una simple pregunta: “¿Cuál sería la adecuada?”
Si respondes cualquier cosa que no sea Desesperanza, entonces tú experimentarás lo que hayas dicho por toda la eternidad, y estarás bastante colmado del sentimiento de desesperanza. Esa respuesta intrigará al Portador. Ella hablará de nuevo y preguntará: “¿Cómo se puede quitar la esperanza?”
Pero no deberás responder. Deberás decirle que si ella no lo sabe, no es merecedora de su título como el Portador del Sadismo. Ella gritará furiosa, y pronto conocerás a la madre de todos los dispositivos de tortura conocidos y desconocidos para el hombre. Serás mental, física y emocionalmente herido en infinidad de formas, pero ahora es el momento en que no podrás retroceder. No deberás soltar ni el más mínimo grito; ninguna lágrima deberá salir de tus ojos. Si puedes arreglártelas para enfrentar la tortura que ella ha concebido, entonces despertarás en el lugar donde naciste, con una paloma blanca muerta en tus manos. Esta paloma es el signo de la esperanza, el pájaro enjaulado que nunca parece morir, pero como ya puedes ver claramente, lo está.
La paloma muerta es el Objeto 366 de 538. ¿Eres lo suficientemente sádico para permitirle al mundo conocer la verdadera desesperanza?

367. El Portador de la Continuación.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando alcances el escritorio principal, pregunta con una voz silenciosa y crucial que deseas visitar a alguien quien se hace llamar El Portador de la Continuación. El trabajador te mirará con ojos fríos y crueles. No hablará, él simplemente temblará como si algo desagradable se hubiera apoderado de él, y te llevará detrás del escritorio a través de una puerta de madera que no estaba allí antes.
Antes que abra la puerta, podrás oler la pudrición de la herrumbre y el moho tras de ella. Por media hora, él te guiará a través de un corredor en espiral, tiritando y temblando por una combinación de frío intenso y su propio miedo. Él se detendrá en seco y mirará hacia el suelo, como si estuviera esperando a alguien, y sólo se moverá si le dices: “Hazte a un lado si es el miedo lo que viene”.
Te mirará por última vez, luego mirará hacia la pared, y una puerta aparecerá donde antes sólo había un vacío entre los ladrillos. Camina hacia el nuevo pasillo presentado ante ti, y mira al suelo como si se te hubiera caído algo. No muestres señales de miedo, no importa qué ruidos retumben por el pasillo. Una voz traqueteada se escuchará como si estuviera delante de ti, y hablará. “Tu labor está lejos de terminar, ¿qué deseas hacer?” Dile que deseas continuar, entonces extiende tu palma y pregunta: ¿Cómo pueden continuar?, pues si no lo haces, él te asolará y torturará hasta que desees morir en esa misma cámara.
La voz te contará sobre cada germen y partícula que los ha invadido, cada mano que se posó sobre los Objetos, y cómo sobrevivieron tanto como lo lograron. Si esto no te provoca romper en llanto o no das indicios de debilidad mental, el Portador se oirá golpeándose contra los muros y gritando en inenarrable dolor que sólo podría ser causado por fuego infernal.
El Portador aparecerá entre la oscuridad, pero no lo mires, pues hacerlo es mostrar debilidad y la necesidad de entregarte a Él. Sentirás algo suave, luminoso y de textura fría y metálica caer en tus manos. y él se desvanecerá entre la negrura, ahora libre de su carga.
El Corno de Bronce es el Objeto 367 de 538. Ningún instrumento puede igualar la tristeza en su tono.



368. El Portador del Paraíso.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando alcances el escritorio principal, pregunta por visitar a quien se hace llamar El Portador del Paraíso. El trabajador se enojará por esto y te exigirá que te vayas. Bajo ninguna circunstancia hagas lo que te dice, de otra manera perderás toda esperanza. Sigue preguntando por el Portador y eventualmente el operario revelará una trampilla oculta, revelando un tramo de escaleras debajo.
Una vez comiences a descender, no podrás parar nunca, pues hacerlo implicará que tu muerte sea todo lo opuesto a rápida e indolora. Luego de un período exhaustivo de tiempo, podrás ver una puerta al final del tramo.
A través de la puerta verás una tierra hermosa. No mires un punto por mucho tiempo, o se volverá una imagen tan horrible y perturbadora que podría llevar a cualquiera a la locura. Habrá una sola senda que guía hacia un bosque. Ve por allí y serás dirigido hacia un claro.
En el centro del claro habrá una bella mujer. En este momento, estarás completamente seguro. Podrás escoger salir por el camino que hay tras ella, pero de seguirlo, nunca podrás obtener el Objeto. Si decides no irte, tendrás que preguntar: ¿Cómo llegaron a estar donde están? La mujer responderá con una maravillosa y épica historia. Mientras va relatando, irá metamorfoseando a una grotesca bestia. Procura no dejarte llevar por la magnificencia de sus palabras, pues cuando termine, necesitarás estar atento a la señal de que debes irte. En este punto, todo el cansancio acumulado por el descenso previo volverá a ti, mil veces su intensidad. Posiblemente esto te provoque la muerte si no eres lo suficientemente fuerte, pero si aún vives, corre, pues la criatura te perseguirá en breve, y horrores impronunciables te ocurrirán si dejas que te alcance.
Si logras escapar, estarás fuera de la institución. En el piso habrá una caja bellamente tallada. Nunca la abras, pues hacerlo, provocará que un gran mal se desate por el mundo.
Aquello que contiene la caja es el Objeto 368 de 538. Con toda seguridad nos destruirá a todos.

269. El Portador de la Gula.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando alcances la recepción, pregunta por visitar a quien se hace llamar El Portador de la Gula. Si el rostro de la persona se retuerce a uno de absolutas náuseas, serás llevado hacia unas puertas cuya etiquetadas como “El salón del desorden”.
Si fuiste lo suficientemente tonto como para entrar, estarás en un viejo corredor de piedra resquebrada y deshuesada. Pequeños haces de luz filtrándose entre las grietas del mortero serán la única fuente de iluminación disponible, dejándote casi ciego. Los muros estarán cubiertos de frescos y pinturas, pero es imperativo el que no las mires; aunque estén maestralmente representadas, describen actos de depravación tan impíos que drenarán la cordura de tu mente. Continúa hasta que llegues a otra puerta. Sobre la puerta estará tallado un rostro con la boca abierta.
Asómate en la boca y serás asaltado con imágenes de canibalismo y muerte. Si ves una imagen tuya siendo consumido, corre. Corre y no te detengas hasta que colapses por el agotamiento. Si despiertas por la mañana y no puedes escuchar nada a continuación, agradece a los poderes celestiales de que la sordera fue tu único castigo. Si conservas tu audición entonces prepárate, pues serás consumido por el hambre interminable de todas las cosas prohibidas, y no hay forma de evitar que actúe en tus deseos.
Si ves el rostro sonriente de un hombre ya muerto, entonces podrás entrar. Empuja la puerta con toda tu fuerza, y dentro verás un salón pequeño y circular, iluminado por antorchas alternadas entre los muros. En el centro estará un hombre imposiblemente obeso. Sus extremidades están sumergidas entre las muchas capas de grasa que cuelgan desde su abdomen y su cuerpo estará teñido con los restos de su comida anterior. Desde la parte superior de su gran estómago hasta la parte inferior de su ombligo hay un corte tremendo, mantenido cerrado por una hilera de puntos de sutura mal hechos. Te ojeará hambriento por un momento y tu única forma de salvarte será preguntando: ¿Qué los mantiene inertes? Si no fuiste rápido, él te devorará y pasarás el resto de tu agónica eternidad perdido mientras viajas a través de su interminable tracto digestivo. Si eres lo suficientemente rápido, responderá tu pregunta con una historia de perversión y maldad, y finalmente una renuncia al sueño eterno.
Al final de su historia, él comenzará a convulsionar mientras la sutura de su estómago se desprende y su abdomen suelta un torrente de sangre y restos semidigeridos que te golpeará contra el muro, dejándote inconsciente. Cuando despiertes, estarás en la vereda frente a la institución a la que fuiste, sosteniendo un vial de un líquido rojo y espeso.
Ese vial y la sangre dentro son el Objeto 369 de 538. Nunca deben reunirse, no sea que el mundo caiga en lento decaimiento.

370. El Portador de la Belleza.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier campo abierto al que puedas llegar. Allí, sólo deberían haber dos personas y dos animales. Diles que buscas a quien se conoce como El Portador de la Belleza. Ambas especies se congelarán y te mirarán en blanco si fuiste considerado digno. El mundo se retorcerá. No prestes atención a esto y mira tranquilamente hacia el cielo, para evitar ser devorado por el vacío.
Una vez todo esté calmado, mira al mundo para encontrar un prado. Todo el lugar estará cubierto de pétalos, pero deberás evitarlos. Después de todo, la belleza es cambiada por la mente. Ve hacia el bosque de árboles que estén cubiertos de pétalos y reza porque el viento no sople. En caso de llegar a la entrada del bosque hablarás a los árboles que deseas intervenir a El Portador de la Belleza.
Tan pronto como digas esto, una mujer de belleza absoluta se dirigirá hacia ti. Verás que ella está cubierta de heridas y sangre, pero no debes prestar atención a eso, pues será considerado un acto de insolencia para ella. Si eres digno, ella te preguntará: “¿Qué es lo más hermoso, pero lo más mortal?” Responde apropiadamente: Sólo la muerte puede ser bella. Una vez dicho esto, el viento soplará y los pétalos te consumirán. Deberás mirarlos con asombro en tus ojos. Una difícil tarea para muchos.
Cuando todo sea quietud una vez más, pregunta: ¿Cuándo se han mostrado? Serás ignorado mientras ella juega con los pétalos. Espera por un mínimo de dos minutos. Si ella habla antes del tiempo, serás consumido por el horror que sólo puede ser descrito como la belleza. Cuando sea el tiempo, pregunta de nuevo, más fuerte, pero respetuosamente. Ella te mirará con una sonrisa maldita y terrible, te contará sobre derramamientos de sangre pasados, presentes y futuros en una voz llena de maravilla y júbilo. Muchos Buscadores han llegado aquí esperando facilidad, no te dejes engañar. Muchas mentes se destruyeron ahora mirando la nulidad del cielo dentro del endemoníadamente, bello bosque. Si logras sobrevivir al horror, estarás de regreso sentado en una banca del lugar a donde hayas ido. En ella habrá un pétalo.
El pétalo cortará a través de los que odias, pero también en ti y a los más amados por ti. Esta belleza es de doble filo.

El pétalo es el Objeto 370 de 538. La belleza cambia con la mente, ¿es esto bueno o malo?

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